Lunes 9 de Mayo de 2011
Lunes 14 de Febrero de 2011
Happy Valentine Day to all of you...♥
-¿Cómo murió? -preguntó después.
-Creo que ya no le importaba vivir. Tiró la toalla, sencillamente.
-Y tú juraste que eso nunca te pasaría a ti.
-Así es -Nick se volvió-. Nunca había sentido nada parecido por una mujer hasta que apareciste tú. Y lo que sentía por ti era tan fuerte que me negué a reconocerlo.
-Ojalá me hubieses hablado entonces de tu infancia...
-No quería hablar, sólo quería salir corriendo. Había jurado que eso no me pasaría nunca, que nunca sería tan vulnerable como mi padre. Lo perdimos todo de un día para otro y María me acogió en su casa. Fue como una madre para mí.
-Sigo pensando que deberías habérmelo contado.
-No te conté nada, meu amorzinho. Así creía estar a salvo.
-Entonces, cuando fui a tu oficina hace seis semanas...
-No pude resistir la tentación de estar contigo una vez más -le confesó Nick-. Me convencí a mí mismo de que dos semanas serían suficiente para cansarme de ti. Y luego me convencí de que necesitaba un poco más de tiempo para olvidarte del todo. No se me da bien estar contigo, meu amorzinho.
_________________ lo miró, sorprendida.
-No sabía nada.
-Pero vine contigo a Inglaterra. Eso debió hacerte sospechar.
-Pensé que sólo era por el sexo...
-No, no era sólo eso. Nunca ha sido sólo eso. Y si no me crees puedes hablar con el consejo de administración, que está preguntándose ahora mismo cuándo voy a volver al trabajo. Llevo tanto tiempo fuera de la oficina que están muertos de miedo. Deben creer que he perdido la cabeza.
_____________ se mordió los labios.
-¿Y ahora, Nick? ¿Estás curado?
-¿De verdad tienes que preguntarme eso? Durante el último mes no he pensado más que en ti y en lo que tú esperabas de una relación. He hablado hasta que me dolía la garganta, te lo he contado todo. Durante un mes ni siquiera te he dado un beso en los labios. He hecho por ti lo que no he hecho por ninguna otra mujer. ¿Y aún tienes que preguntarme si te quiero?
De repente, ______________ sólo quería sonreír y sonreír.
-Pensé que sólo querías casarte conmigo por Jerry.
-Quiero casarme contigo porque te quiero y porque no puedo vivir sin ti -le confesó Nick, abrazándola-. Si fuera un hombre decente diría que te quiero demasiado como para casarme, a menos que tú también me quieras a mí... pero como tú misma has dicho muchas veces, soy despiadado. Así que voy a insistir hasta que me digas que sí.
-¿Otra vez intentando controlarlo todo? -rió ella-. Pues las esposas siguen en mi bolso. Quizá debería usarlas otra vez. No es bueno que siempre te salgas con la tuya.
-Si te consuela, he sufrido mucho por haberte tratado como lo hice. Me tortura pensar lo sola que debiste sentirte entonces... No sé cómo lograste salir adelante, ______________.
-Bueno, tus tarjetas de crédito ayudaron un poco -sonrió ella.
-Y guardaste los recibos de todo. ¿Sabes lo que sentí cuando me los enseñaste? Saber que lo habías guardado todo para darme una explicación...
-La verdad es que, en el fondo, me sentía culpable por gastarme tu dinero. Pero estaba tan dolida contigo y tan asustada...
-No sabes cómo lo siento -dijo él, levantando su cara con un dedo-. Pero tienes que ayudarme,
________________. No sabía que pedirle a una mujer que se case conmigo pudiera ser tan traumático. Es normal que haya intentado evitar los compromisos.
-No sabía que estuvieras pidiéndome nada.
-Estoy intentando hacerlo, bruja. Pero ya sabes que no se me da bien pedir.
-Ni hablar, ni comprometerte...
-No me tortures más, por favor. ¿Aún tengo que pasar más pruebas antes de que me digas que sí para siempre?
Para siempre.
¿Por qué dos sencillas palabras sonaban tan bien?
-Creo que has pasado la prueba -susurró _______________, echándole los brazos al cuello-. Y la respuesta es sí.
-¿Crees que podrías volver a quererme?
-Nunca he dejado de quererte, Nick. Nunca he encontrado a nadie como tú... de hecho, no he querido buscarlo siquiera.
-¿De verdad? ¿Sigues queriéndome? -preguntó él, atónito.
-Sí. Aunque me preocupa lo que esa confesión puede hacerle a tu inflado ego.
-Entonces, ¿si te pongo un anillo en el dedo podemos hacer el amor? Porque, francamente, lo de la abstinencia no se me da nada bien.
-A mí tampoco -le confesó ella-. Y no hay por qué esperar al anillo.
-Vas a ponerte el anillo -dijo Nick, con su típico tono autoritario-. El anillo es un símbolo. Dice «no tocar, es mía» a cualquier hombre que pudiera estar interesado.
-¿Otra vez poniéndote posesivo? -rió ___________. Y luego se quedó helada cuando él sacó una cajita que contenía un anillo de diamantes-. ¡Es fabuloso!
-Vale una fortuna, aunque ya sé que a ti eso te da igual. Lo compré en París cuando decidí que no iba a aceptar un no por respuesta -sonrió Nick, poniéndoselo en el dedo.
-¿Y si hubiera dicho que no?
-No entiendo la palabra «no», ya lo sabes. Tengo una educación muy limitada.
-En ese caso, será mejor que diga «sí». Pero tienes que prometer no ser tan autoritario o tendré que ponerte las esposas otra vez.
En los ojos de Nick Jonas apareció un brillo que ella conocía bien.
-En ese caso, meu amorzinho, debo advertirte que pienso ponerme en plan autoritario ahora mismo.
________________ se pasó la lengua por el labio inferior.
-Entonces, quizá deberíamos terminar esta conversación en el dormitorio.
Riendo, Nick la tomó en brazos.
-El concepto de conversación empieza a parecerme más interesante por segundos.
Y luego, sin decir nada más, entró en el dormitorio y cerró la puerta con el pie.
Fin
OMG!OMG! Hemos llegado al fin u,u (: En este dia tan lendoo les dejo el final de la nove, espero qe les haya gystado n,n Luego les pondre otra pero hasta ahora no les adelantare nda xd Bueno pero lo qe me gustaria ver es qe comenten mas porfi es qe sin comentarios pienso qe los gusta o algo asi pero veo los votos & mucho mas qe los comentarios u,u Yaa ahora su unica tarea es comentar n,n Ya Bye espero qe hayan pasado un lendo dia de san valentin n,n Las Quieroo muchooo...♥

Sábado 12 de Febrero de 2011
Hey You! ♥
-¡Porque alguien se lo ha llevado!
-Cálmate, meu amorzinho. Nadie se lo ha llevado. Es imposible. El guardaespaldas no se separa de su l
ado.
Su teléfono sonó en ese momento y Nick contestó inmediatamente, con expresión seria. Colgó casi de inmediato.
-No pasa nada, Jerry está bien.
-¿Qué?
-Era su guardaespaldas. Está bien, así que puedes tranquilizarte.
-¿Lo han encontrado? -exclamó ella, nerviosa.
-Había cruzado la calle para ir a la tienda de caramelos. Por lo visto, quería comprarme algo y dármelo como sorpresa en el aeropuerto.
-Íbamos a ir a buscarte -murmuró ___________-. Pero llegaste antes de tiempo...
No te preocupes. Le he pedido al escolta que lleve al niño a mi hotel. Allí estará a salvo. Vamos, arréglate un poco. No querrás que te vea con los ojos llorosos, ¿verdad?
-Pero... ¿qué pasa con ese hombre? Sigue ahí y me ha dado veinticuatro horas para reunir el dinero.
-Tranquila. Ha metido la pata llamando aquí. Mi equipo de seguridad ha localizado la llamada y ya está identificado.
Por una vez, a ___________ no le importó dejar que él se hiciera cargo de la situación.
Su hijo estaba a salvo. Eso era lo único que importaba.
De modo que entró en el cuarto de baño para lavarse la cara y cuando salió había dos hombres de seguridad esperando para llevarla al hotel.
Nick se había ido.
_________ pasó el resto de la tarde jugando con el niño en el hotel. A pesar de la presencia del equipo de seguridad, no se apartó de su lado. Aunque Nick había dicho que el delincuente estaba localizado, no se fiaba.
Pero las horas pasaban y él no había vuelto. Y ____________ descubrió que su ansiedad no era sólo por el niño.
¿Y si le había pasado algo?
Por fin, cuando Jerry estaba en la cama, Nick entró en la suite y ___________se dejó caer en el sofá, aliviada.
-¿Dónde te habías metido?
-¿Estabas preocupada?Jerry está a salvo.
-Sí, bueno, pensé que podría haberte pasado algo -le confesó ella. Y después estuvo a punto de morderse la lengua.
Él no quería su amor.
Sólo quería a su hijo. Y, de repente, supo que no podría casarse con él. Porque algún día, tarde o temprano, encontraría otra mujer, una mujer a la que pudiera amar. Y ella no quería ser un obstáculo para su felicidad.
Tendrían que llegar a otro tipo de acuerdo.
-Creo que es hora de que empieces a confiar en mí, meu amorzinho -dijo Nick entonces, levantando su barbilla con un dedo-. Me acusas de ser autoritario, pero hay veces que es bueno dejar que otra persona se encargue de todo. Has demostrado que eres capaz de dirigir tu propia vida, pero cuando se trata de chantajistas y secuestradores, es mejor que se lo dejes a otras personas. Deberías aprender a delegar.
-¿Lo han encontrado?
-Por supuesto. Problema resuelto.
-Gracias -suspiró ___________, increíblemente aliviada. No quería saber nada más, sólo que su hijo estaba a salvo-. Gracias, Nick.
-No me des las gracias, todo esto es culpa mía.
-No te entiendo...
-Era un empleado mío. Uno de mis conductores -contestó Nick-. Fue despedido y, como venganza, quiso sacarte el dinero a ti aprovechando que Jerry es mi hijo.
-¿Y cómo sabía él que Jerry era hijo tuyo?
-Era mi chófer hace siete años. Supongo que oyó algo y se aprovechó.
-Pero yo nunca... Ay, Dios mío, la última vez que fui a verte tú enviaste un coche para llevarme al aeropuerto.
Estaba tan disgustada que llamé a Jason para contárselo y...
-Creo que ahí está la respuesta.
-Qué horror...
-Pero lo peor de todo es que yo no te creí cuando me contaste que teníamos un hijo -suspiró Nick-. El día que fuiste a mi despacho a pedir cinco millones de dólares debería haberte creído. Pero la verdad es que, cuando estoy contigo, no soy capaz de pensar con claridad. Quise creer que eras una buscavidas...
-¿Por qué? ¿Por qué querías pensar eso de mí?
Nick se sentó a su lado en el sofá.
-Hace siete años tuve que pensar eso para no salir corriendo detrás de ti -le confesó-. Pero debería haber sabido que tú no eras así. Debería haber creído en ti y no lo hice. Al contrario que otras mujeres que he conocido, tú sólo estabas interesada en mí, no en mi dinero.
-Ya, pero comprendo que estuvieras enfadado conmigo por haber usado las tarjetas de crédito. No pude darte una explicación y...
-No quiero que sigamos hablando de eso, ____________ -la interrumpió él, apretando su mano.
-Pero, ¿por qué quisiste llevarme a la isla? Entonces pensabas que era una buscavidas... Además, te habías cansado de mí hace siete años.
-En realidad, no fue así.
-¿Cómo que no? Estabas cansado de mí, por eso te fuiste con otra mujer.
-No creo que pueda cansarme nunca de ti, __________. Por eso quise que te fueras.
-No te entiendo.
-Eras muy posesiva y sabía que si veías una fotografía mía con otra mujer sería el final.
-¿Quieres decir que estaba todo preparado?
-Me temo que sí.
-Pero... ¿tú sabes cuánto me dolió?
-Sí, y lo siento: Pero tenía que hacerlo. Sin embargo, quiero que sepas que nunca toqué a otra mujer mientras estábamos juntos.
______________ lo miró, perpleja.
-No te gustaba que fuera posesiva, que te quisiera... Porque no sentías lo mismo que yo.
-Te equivocas. Sentía exactamente lo mismo que tú y eso me daba pánico.
¿Nick asustado?
-¿Tú sentías lo mismo?
-Sí.
El corazón de ___________ empezó a latir con fuerza.
-Pero yo estaba enamorada de ti.
-Lo sé.
-Me acusaste de estar actuando...
-Algunos hombres dirían cualquier cosa para no aceptar que están enganchados a una mujer -Nick se pasó una mano por la cara, incómodo con la admisión-. Supongo que yo soy uno de ellos. No sabía cómo manejar la situación. Por primera vez en mi vida, me encontré... perdido, sin saber qué hacer.
-¿Estás diciendo que sentías lo mismo que yo?
-¿Por qué crees que me negué a hablar contigo? Siempre me he considerado un hombre disciplinado, pero cuando te conocí... En realidad, fue un alivio que te gastaras ese dinero porque así podía ponerte un cartelito. Así fue más fácil echarte de mi lado.
-No te entiendo. Si me querías, ¿por qué me alejaste de tu lado?
-Porque no quería estar enamorado. He vivido toda mi vida sin lazos sentimentales y me iba bien hasta que apareciste tú. Siempre elegía un cierto tipo de mujer... fría, fuerte, sofisticada, sólo interesada en mi dinero. Supongo que era una garantía. Sabía que no podría enamorarme de una mujer así, pero contigo cometí un error. Un gran error.
-¿Qué hay de malo en estar enamorado si es algo mutuo? Yo te adoraba.
Nick se quedó callado un momento y luego se levantó para acercarse a la ventana, quedando de espaldas a ella, como si no pudiera mirarla a la cara.
-Mi padre quiso tanto a mi madre que cuando murió su vida se destruyó por completo. Y yo tuve que ver a un hombre fuerte convertirse en un ser enfermizo, débil. Ya no quería vivir y perdió el interés por todo, incluso por mí. Yo tenía trece años entonces. Perdió su negocio, perdimos la casa... y al final murió.
___________ no dijo nada. Hubiera querido consolarlo, abrazarlo, pero intuyó que era mejor esperar.
Waa Gracias por los comentarios n,n Lo Siento por no haber subido antes pero es qe estaba en una ciudad & no habia internet 77 asi qe llegue hace poco Pero lo bueno es qe les subo ahora (:

Martes 18 de Enero de 2011
♥
Hooola Waa gracias por sus comentarios n.n Me hacen muy feliz heh Bueno aqui les va la nove...
-Si tienes que preguntar eso, es que eres tonta.
-Ya le hemos pagado una fortuna. Y prometió...
-Las circunstancias han cambiado. Esta vez quiero diez millones.
-¡Eso es ridículo!
-¿Por qué? Estás viviendo con un multimillonario.
-No es por el dinero, es que no puedo...
-Tú verás. Adiós.
-¡Espere! No cuelgue, por favor.
-¿Vas a ser razonable?
-Sí, sí.., por favor, no cuelgue. Dígame lo que quiere...
-Veo que estás siendo sensata. Y como soy generoso, te doy veinticuatro horas para conseguir el dinero.
Luego volveré a ponerme en contacto contigo. Pero si llamas a la policía o se lo cuentas a Jonas se acabó el trato.
¿Veinticuatro horas?
¿Cómo iba a conseguir diez millones de dólares en veinticuatro horas? No, era imposible conseguir el dinero, pero tenía que ganar tiempo.
-No se lo diré a Nick, pero... -__________ no terminó la frase al comprobar que habían colgado.
-¿Qué es lo que no vas a decirme?
-¡Nick! No te esperaba tan temprano... -estaba tan nerviosa que se le cayó el teléfono de las manos.
-Por lo visto, cancelar reuniones para estar más tiempo con mi familia no ha sido buena idea -dijo él, con el ceño arrugado-. Llevo un mes haciendo todo lo posible para ser el hombre que tú quieres que sea. Me acusas de no ser capaz de comunicarme y, sin embargo, resulta que la persona que oculta un secreto eres tú.
-Yo no tengo ningún secreto...
-Entonces, ¿qué es lo que no puedes decirme?
____________ lo miró, sin saber qué hacer. Querría defenderse, pero ¿cómo podía hacerlo si aquel
hombre le había prohibido hablar con él? ¿Y si se lo decía y algo le ocurría a Jerry?
-No puedo hablar de esto ahora.
Tenía que hablar con Jason. Tenía que ir al colegio a buscar al niño. Urgentemente.
-¿Por qué no?
-¿Podemos irnos a Brasil esta misma tarde? ¿Los tres?
Nick levantó una ceja, sorprendido.
-¿A Brasil? Aún no han terminado las clases y tú misma has dicho que querías esperar hasta las vacaciones de verano.
-Sé lo que dije, pero he cambiado de opinión. Quiero que nos vayamos ahora. En cuanto sea posible -murmuró ella, intentando recoger los papeles del suelo.
Si sacaba a Jerry del colegio podría llevarlo a la isla esa misma noche. Allí estaría a salvo. El equipo de seguridad de Nick lo protegería... no dejarían que le pasara nada.-¿De repente quieres que nos vayamos a Brasil? ¿Por qué?
-¿Por qué tienes que hacer tantas preguntas? -exclamó _________.
-Quizá porque tú no me das nada que parezca una respuesta. ¿Vas a decirme lo que pasa o no? Deja de recoger papeles y mírame.
-No puedo. No puedo contártelo ahora -murmuró ella, apartando la mirada-. Además, no hay nada que contar. Sencillamente, quiero que nos vayamos a Brasil.
-Muy bien, de acuerdo. Está claro que era yo el loco por pensar que podríamos tener una relación normal.
Haz eso que tienes que hacer y de lo que yo no puedo enterarme...
-Nick, escucha...
-Me voy a la oficina -la interrumpió él-. Volveré más tarde para buscar a Jerry y luego te llamará mi abogado. Por fin estoy de acuerdo contigo, la idea de casarnos era absurda. No puedo casarme con una mujer cuyo comportamiento no logro entender.
Después salió de su casa hecho una furia y ___________ se tapó la cara con las manos. Habría querido contárselo todo, pero no se atrevía. Tenía que ir a buscar a su hijo. Antes de que lo hiciera otra persona.
Estaba abriendo la puerta cuando sonó el teléfono de nuevo.
Pero aquella vez era el colegio para decir que Jerry había desaparecido.
Nick iba hacia el coche intentando controlar un ataque de celos que amenazaba con consumirlo. El sentimiento de culpa que había visto en el rostro de _____________ cuando dejó caer el teléfono había encendido en él sentimientos que no había experimentado jamás. Por un momento, había estado tentado de echársela al hombro y cerrar todas las puertas para que no pudiera tener contacto con el mundo exterior.
Ningún contacto con otro hombre.
Porque estaba completamente seguro de que era un hombre la causa de que se mostrara tan misteriosa.
Pero, ¿no llevaba un mes intentando demostrarle que no necesitaba otro hombre en su vida?
¿Era por eso por lo que insistía en no mantener relaciones sexuales, porque las mantenía con otro?
Tenía que ser eso. ¿Por qué había vuelto a casa antes de lo esperado, sin avisarla? ¿Qué esperaba, que _____________ se echara en sus brazos para darle la bienvenida? ¿Que le mostrase la misma devoción que le mostraba cuando era una cría de dieciocho años?
Como ella le recordaba tantas veces, ya no era esa niña. Y había otro hombre en su vida, tenía que haberlo.
Pero entonces recordó algo... Cuando entró en su casa, vio un montón de papeles tirados por el suelo.
Estaban allí antes de que él entrase... se le habían caído antes.
Nick se detuvo en medio de la acera, sin fijarse en las miradas de la gente o en la de su chófer, que lo esperaba con la puerta abierta. Los papeles estaban en el suelo antes de que él entrase...
Con la misma atención a los detalles que ponía en su trabajo, Nick intentó recordar su conversación con __________ para encontrar una pista.
Cuando entró estaba pálida. Él no había causado esa palidez. Y los papeles estaban en el suelo...
Y luego, como una mujer desesperada, le había rogado que se fueran a Brasil de inmediato, aunque había insistido varias veces en esperar hasta que Río tuviera vacaciones en el colegio...
¿Por qué iba a querer irse a Brasil si tuviera un amante en Londres?
Algo no cuadraba.
En ese momento sonó su móvil y Nick contestó inmediatamente, todos sus sentidos en alerta cuando vio el número en :_____________ en la pantalla.
-Te necesito, Nick.
¿Dónde estaba Nick? ¿Dónde se había metido? ______________ estaba sentada en el suelo, temblando de tal forma que no podía ni hablar.
Su peor pesadilla se había hecho realidad.
-Cálmate y dime qué te han dicho exactamente -insistía Jason, intentado hacer que tomara un sorbo de coñac.
-No, no...
En ese momento oyó los pasos de Nick en el salón y estuvo a punto de echarse en sus brazos.
-¡Nick!
-Cuéntamelo todo desde el principio -dijo él, levantándola del suelo para llevarla al sofá.
-Tengo que irme...
-¿Dónde?
Jerry. Ha desaparecido del colegio.
-¿Qué?
-Me han llamado del colegio... Jerry no está. Y ese hombre me dijo por teléfono que tenía veinticuatro horas para darle el dinero.
-¿Qué hombre? ¿Qué dinero? ¿De qué estás hablando?
__________ se volvió hacia Jason, como para pedirle ayuda. ¿Qué debía hacer, contárselo?
-Tienes que contárselo todo, ___________ -dijo su amigo-. Puede que él pueda ayudarte. Los dos sabemos que Nick es un tipo sin escrúpulos cuando alguien se cruza en su camino.
-Vaya, gracias -dijo él, sorprendido.
-Lo siento, pero tómatelo como un halago. En este momento eso nos vendría muy bien.
-Me hicieron prometer que no te lo diría. ¿Y si se enteran? -sollozó ____________, angustiada.
Nick tomó su móvil e hizo tres llamadas sucesivas, dando una serie de órdenes en portugués. Después lo guardó en el bolsillo y tomó su cara entre las manos.
-Deberías habérmelo dicho. ¿Crees que yo permitiría que alguien se llevara a mi hijo? ¿Crees que no cuento con ayuda suficiente como para detener a ese canalla?
-No lo sé -murmuró ella, con los ojos llenos de lágrimas-. Yo sólo quiero recuperar a mi hijo...
-¿Cómo puede haber desaparecido del colegio?

Lunes 17 de Enero de 2011
u__u
Hola , ams la verdad estoy algo triste casi nadie comenta u,u y eso me hace pensar qe a nadie le importa u__u Solo hay mas (Y) Qe comentarios :( Pero bueno sera espero qe para esta vez comenten :) Esta vz esta entrada esta dedicada a Pauly_JB ♥ (http://nickjonas-i-love-you.metroblog.com/)
-¿Y tú sí? Casarme contigo sería una pesadilla. No podría salir de casa porque eres obsesivamente posesivo, no saldríamos juntos a la calle porque tu idea de pasar una noche conmigo consiste en llevarme a la cama. ¡Seguramente ni siquiera querrías que me vistiera!
Él respiró profundamente.
-
Te estás poniendo emocional.
-¡Pues claro que me pongo emocional! ¿Tú has oído hablar del amor, del afecto? Yo crecí con un hombre como tú. Mi padre se acostaba con todas las mujeres que se cruzaban en su camino. Mi casa estaba llena de mujeres que iban y venían... Y créeme, yo no pienso hacerle eso a mi hijo.
-Yo no me comportaría así -replicó Nick-. Es cierto que no hay amor entre nosotros, pero un matrimonio puede basarse en otras cosas.
-¿En qué, en el sexo? Para que un matrimonio funcione, dos personas deben ser capaces de soportarse.
Deben ser capaces de estar juntas, preferiblemente vestidas.
-Entonces, si pasamos algún tiempo juntos, ¿dirás que sí? ¿Eso son los términos?
¿Términos?
-Hablas como si esto fuera un contrato.
Nick se encogió de hombros.
-Y en cierto modo lo es. Los dos tenemos algo que el otro quiere.
-Tú no tienes nada que yo quiera.
-¿No quieres que Jerry tenga un padre?
_____________ se mordió los labios.
-Sí, pero...
-Si encontramos una forma amistosa de vivir juntos, ¿no crees que sería lo mejor para él?
-Sí, pero...
-Entonces, dime cuáles son tus términos.
-No es tan sencillo.
-Yo creo que sí. Dime lo que quieres y te lo daré.
Amor. Quería amor. Quería que Nick Jonas la quisiera.
Y esa idea casi la hizo reír.
-Si te digo lo que quiero, dirás que sí y nos casaremos, ¿es eso?
-Eso es -sonrió Nick, seguro de sí mismo.
-Y luego volverás a hacer lo que te dé la gana.
-Yo quiero que este matrimonio funcione.
-Pero no sabes lo que es el compromiso, ¿no? ¿Cuánto ha durado tu relación más larga, dos meses?
-Nunca había habido un niño de por medio...
-No, pero de dos meses a una vida entera va un abismo -lo interrumpió ____________.
-Haré lo que tenga que hacer para que esto funcione.
-¿De verdad? ¿Lo que tengas que hacer?
-Lo que haga falta.
¿Qué tenía que perder?
-Muy bien -__________ se cruzó de brazos-. Durante el próximo mes, no nos acostaremos juntos. Vas a llevarme a cenar, vamos a ir con Jerry al parque, al zoo, al cine, vas a hacer los deberes con él, a llevarlo a las prácticas de fútbol... Vamos a comportarnos como una familia normal. Y cada día me traerás a casa a las diez y te irás al hotel. Si veo una fotografía tuya con otra mujer en alguna revista, el trato se rompe.
-¿No podemos acostarnos juntos? -preguntó Nick.
Era difícil no soltar una carcajada ante aquel tono de incredulidad. Aparentemente, eso era lo único que le importaba.
-No. Así descubriremos si somos capaces de soportarnos. Si podemos hacerlo, me casaré contigo.
__________ sonrió plácidamente, convencida de que Nick iba a rechazar el trato.
-Muy bien.
-¿Eh?
-He dicho que muy bien, de acuerdo. Acepto tus términos.
-¿En serio?
-Sí.
Ella lo miró, incrédula. Pero no sería capaz de hacerlo. Privado del sexo y forzado a hablar con ella todos los días, pronto acabaría por cansarse. La novedad de tener un hijo lo aburriría en cuanto tuviese que hacer los deberes con él dos días seguidos.
-Muy bien. Trato hecho.
Nick salió del apartamento preguntándose si había perdido la cabeza. Y sin fijarse en su coche, que lo esperaba en la puerta.
Acababa de aceptar no acostarse durante un mes con una mujer que, para él, era puro sexo. Una mujer que lo volvía loco.
¿Qué hombre normal habría aceptado esos términos?
Aunque le sorprendía hasta dónde había llegado para convencer a __________ de que se casara con él.
Pero se casaría con él, naturalmente. Porque pensaba hacer lo que había dicho.
No podía ser tan difícil. ¿Charlar? Ningún problema. ¿Llevar al niño al fútbol? Estupendo. No acostarse con
__________... eso no sería tan sencillo. Pero si permanecían vestidos todo el tiempo y se daba varias duchas frías al día, podría hacerlo.
De modo que había conseguido lo que quería.
Un mes, sólo un mes, se recordó a sí mismo mientras cruzaba la calle sin fijarse en los coches.
Y luego sería un padre para su hijo.
Porque para eso servía el matrimonio.
¿Qué otra razón podía haber para casarse?
CAPITULO 10
Un mes después, _________, sentada en el salón de su casa, se preguntaba qué estaba pasando en su vida.
Olía a flores por todas partes, las flores que Nick había enviado esa mañana, y llevaba puesto un collar precioso que le había regalado la noche anterior mientras cenaban en el patio.
Si había pensado que Nick Jonas sería incapaz de portarse como una persona normal, estaba equivocada.
________ miró su cuaderno de dibujo. Quería dibujar un collar para su nueva colección de bisutería, pero por el momento no había hecho nada. Estaba distraída.
No podía dejar de pensar en Nick.
Era irónico, pensó, mirando por la ventana, que la primera vez que Nick y ella estuvieron vestidos y sin tener cerca una cama hubiera sido en el zoo, con su hijo.
Y lo más ridículo era que parecían una familia de verdad.
Daba igual cuántas veces se recordase a sí misma que él no la quería y que aquel mes romántico no era más que una forma de manipularla para conseguir lo que quería: a Jerry. La verdad era que se sentía enormemente feliz.
La ansiedad que sintió al recibir la amenazadora carta había desaparecido. En parte porque no había vuelto a saber nada de los chantajistas, en parte porque el equipo de seguridad de Nick era ahora parte de sus vidas.
Pero la auténtica razón de su felicidad era que le encantaba estar con Nick. Y aquel día lo echaba de menos.
Esa mañana había tenido que ir a París a una reunión de negocios y ya estaba mirando el reloj, esperando impaciente su regreso.
Pronto había descubierto que, además de ser maravilloso en la cama, Nick era buena compañía cuando quería serlo.
Desde que anunció su intención de casarse, se había concentrado en ella y en Jerry. Y en nada más. Había llamado a sus abogados, cambiado su testamento, le había dado un montón de papeles para firmar... todo para que Jerry tuviera acceso a su herencia. Y había pasado horas y horas con el niño, esperando en la puerta del colegio, llevándolo al cine, a comer, de excursión...
Con típica impaciencia, Jerry siempre estaba haciéndole preguntas y Nick había empezado a relajarse y responder, abriéndose cada día un poco más. Y ese deseo de hablar de su vida privada se extendía a las noches, cuando el niño estaba en la cama. Estaban sufriendo una ola de calor en Londres y solían cenar en el patio, a solas.
Durante esas cenas, Nick le había contado que sus padres murieron cuando tenía trece años y que desde entonces vivió en casa de María, la que ahora era su ayudante personal.
Quizá sí era capaz de comprometerse, pensó ___________, tomando el lápiz para dibujar el collar.
Después de todo, tenía un compromiso con María. Y parecía absolutamente comprometido con su hijo.
Tanto como hacer un esfuerzo para relacionarse con ella.
_________era demasiado realista como para creer que podría amarla algún día, pero...
Nick le había contado al niño quién era y Jerry mostró tal ilusión... ¿Cómo iba a privarle de un padre ahora que lo había encontrado? ¿Cómo iba a privarle de una familia normal? Sobre todo, cuando Nick parecía decidido a ser un padre modelo.
Además, se llevaban bien. Parecía un milagro, pero no habían discutido desde que llegaron al acuerdo de que pasara un mes en Londres comportándose como una persona normal.
Su relación no era perfecta, desde luego, pero ¿qué relación lo era? Mientras no revelase sus sentimientos por él, todo iría bien.
___________ volvió a mirar el reloj. Tenía que ir a buscar a Jerry al colegio antes de ir al aeropuerto para darle una sorpresa a Nick. ¿No era eso lo que hacían las familias?
El teléfono sonó en ese momento y, pensando que sería Nick, levantó el auricular con una sonrisa en los labios.
-¿Sí?
-Así que esta vez has pillado al pez gordo.
Esa voz... ___________ se puso tan nerviosa que se le cayeron todos los papeles al suelo.
-¿Quién es usted? ¿Qué quiere?
Comenten...

Viernes 14 de Enero de 2011
(L)
Waa Gracias por sus comentarios n.n Crei qe se habian olvidado de mi u,u Pero no era asi :D heh Yaa les dejo la nove & comenten...Las Amo Muchito <3
-No, quería decirte que estaba embarazada. Pero tú no dejaste que me acercase, de modo que volví a Londres, compré un apartamento con tu dinero y me dediqué a cuidar de mi hijo yo sola. ¡Sola! -exclamó
_____________, sacando un montón de papeles del bolso-. Aquí están todos los recibos. Todo el dinero que me gasté para poder sacar a Jerry adelante.
Nick miró los papeles, más pálido de lo que lo había visto nunca.
-Yo no sabía que estuvieras embarazada.
-Porque no me diste oportunidad de decírtelo. Habías decidido cortar conmigo y no querías volver a verme ni en pintura.
Él empezó a pasear por la habitación.
-Yo no habría abandonado a mi hijo...
-Pero el niño tiene una madre y eso es más complicado, ¿no? ¿Habrías abandonado tu estilo de vida para criar al niño?
Nick se pasó una mano por el pelo.
-No sé lo que habría hecho, pero enterarme así... Esto no es nada fácil para mí.
-¿Y crees que lo ha sido para mí? ¿Cómo crees que lo pasé yo al descubrir que estaba embarazada a los dieciocho años, sin nadie que me ayudase, sin nadie que estuviera a mi lado? No tenía trabajo, no tenía casa, no tenía nada. ¡Eso sí que es difícil Nick!
-Pero tu familia...
-No tengo relación con mi familia -lo interrumpió ella-. Mis padres no aceptaron que fuese modelo y mucho menos que apareciese en Londres embarazada. No me ayudaron en absoluto.
-Deberían haberlo hecho.
-Quizá, pero uno no consigue siempre lo que quiere. Lo único que tenía eran tus tarjetas de crédito y tuve que usarlas para que Jerry tuviese un hogar. No quería hacerlo, pero no tenía alternativa. Así que no me hables de dificultades, querido, porque yo sí sé lo que es pasarlo mal. Tú no tienes ni idea -
______________ tomó su bolso y se dio la vuelta.
-No vas a marcharte de aquí.
-¿Ah, no? Esta conversación no va a ningún sitio y yo estoy agotada.
-Pues entonces vamos a sentarnos -dijo él, señalando el sofá-. Tenemos muchas cosas que hablar.
-No estamos hablando, estamos discutiendo. Y estoy harta de tus acusaciones, así que me voy a casa.
Cuando te hayas calmado, hablaremos.
-He pedido la cena...
-Prefiero cenar en mi casa, con mi hijo -respondió ___________-. Y si tienes hambre ahora mismo, es que eres más insensible de lo que había pensado.
Después de pasar la noche en vela recordando su conversación con Nick, _____________ estaba tomando un café en la mesa de la cocina cuando sonó el timbre.
Era Nick y, a juzgar por las ojeras, tampoco él había pegado ojo.
-Buenos días. ¿Puedo entrar?
-¿Para qué? ¿Para seguir haciendo recriminaciones?
-No, nada de recriminaciones. Pero admitirás que tenemos que hablar.
-No estoy tan segura.
-¡Meu Deus, estoy haciendo lo que puedo, ____________!
-En este asunto lo importante no somos ni tú ni yo. No quiero que Jerry se lleve un disgusto y no confío en ti.
-¿Por qué no? Admito que anoche estaba enfadado, pero se me ha pasado, estoy bien. Además no querría darle un disgusto al niño por nada del mundo. ¿Ayer pareció disgustado al verme?
-No, pero es que no sabía quién eras. Y no es sólo tu mal carácter, Nick. Quieres cambiarle la vida y no estoy dispuesta a permitirlo.
Él apretó los dientes.
-No tengo intención de hacerle daño a nadie.
-¿No dijiste anoche que pensabas llevarte al niño a Brasil?
-¿Qué esperabas que dijera? Descubro que tengo un hijo y que está siendo amenazado por un delincuente...
-Si no recuerdo mal, te expliqué esa situación hace dos semanas en tu despacho.
Nick se pasó una mano por el pelo, frustrado.
-He venido aquí para hablar del futuro de Jerry. Y si no me dejas pasar, esta conversación va a salir mañana en todos los periódicos.
____________ dio un paso atrás.
-Muy bien, entra.
Él miró alrededor.
-Es un apartamento muy agradable. Tienes buen gusto.
Como todo el apartamento cabría en el salón de su villa, ___________ entendió el halago como un intento de conciliación.
-Gracias.
-Su valor debe haber aumentado desde que lo compraste.
Ella lo miró, incrédula.
-¿Es que sólo piensas en el dinero?
-No, a veces pienso en el sexo. Pero sé que ahora tengo que pensar en mi hijo. ¿Jason vive contigo?
-No, es un amigo.
-Tengo la impresión de que a tu amigo Jason no le gustan mucho las mujeres. Afortunadamente.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que así me ahorro tener que darle un puñetazo.
_____________ levantó los ojos al cielo.
-Tú y yo no estamos juntos, así que una demostración de celos sería completamente ridícula. Además, podría haber salido con otros hombres.
-¿Es así?
-No, la verdad es que no. Tengo un hijo y no es nada fácil trabajar, cuidar de un niño y tener una vida social
-suspiró ella-. Además, mi experiencia contigo fue suficiente para que aborreciese a los hombres.
-¿Ah, sí? Pues creo recordar que no me aborrecías en absoluto durante estas dos semanas.
-Eso es diferente.
No lo creo. Lo que creo que estás diciendo, meu amorzinho, es que no has encontrado a un hombre que te diera tanto placer como yo.
___________ lo miró, atónita por su arrogancia. Aunque tenía razón. Ningún hombre podía compararse con él.
-Tienes un ego increíble.
-Sólo estoy diciendo la verdad. Y creo que ha llegado el momento de que seamos sinceros el uno con el otro. Es esencial si queremos que nuestro matrimonio funcione.
Si _____________ hubiera tenido en la mano la taza de café se le habría caído al suelo.
-¿Nuestro matrimonio? ¿Qué matrimonio?
-Es lo más sensato -contestó él-. Tenemos un hijo y lo más lógico es compartir nuestra vida.
-¿Qué?
-Yo creo que las dos últimas semanas han demostrado que tenemos muchas cosas en común.
-¡Estás hablando de sexo otra vez! Un matrimonio no puede estar basado en el sexo.
-Pero tenemos un hijo. Y ésa es base más que suficiente para un matrimonio.
-No sabes lo que dices.
-¿Por qué no?
-Porque no... ni siquiera me estás proponiendo matrimonio. Sencillamente, llegas aquí y dices que vamos a casarnos.
-Yo nunca le he propuesto matrimonio a una mujer...
-Pues necesitas practicar -lo interrumpió _________-. Quizá en el cuarto o quinto intento lo hagas bien.
Nick tomó su mano.
-Escúchame. ¿Tú sabes cuántas mujeres han querido oír esas palabras?
-¿Qué palabras? ¿Tenemos un hijo y lo más sensato es que nos casemos? Eso no estaba en ninguno de los cuentos que yo leía de pequeña.
-Deja de hacer chistes...
-¿Me estoy riendo? Créeme, Nick. Nunca he tenido menos ganas de reírme. Lo que acabas de decir es un insulto.
-Meu Deus, ¿cómo que te he insultado? Estoy pidiéndote que te cases conmigo.
-¿Y por qué iba a casarme contigo? ¿Porque es un honor?
-Porque es lo mejor para el niño -contestó él-. Y porque eso es lo que las mujeres quieren de los hombres.
-¿Tú crees? Pues esta mujer no quiere eso. No se me ocurre nada peor que casarme contigo.
-No piensas con claridad...

Hahah Como los amo ♥.♥
Martes 11 de Enero de 2011
<3
Woow Hace miles qe no subia nada u,u Lo siento muchoo waa es qe han pasado tantas cosas Buenas & Malas Pero sera Lo mejor es qe fui al concierto de mis amores :DD Pero lo malo es qe no fue mi princesa pero igual (: ams Bueno ahora qe ya estoy de vacaciones les subire el resto de la nove & ojala les pueda subir otra pero primero esta n.n Claro si es qe aun la quieren (?) Agradesco a las qe comentan, enserio me encata leer sus opiniones sobre la nove :DD & Ahora La nove...♥ Las Amo muchoo, agreguenme si quieren soitgoesdw@hotmail.com n.n
¿Cómo podía ser tan bueno con los niños?
Debería sentirse incómodo, raro, hablando con un crío de seis años sobre fútbol, sobre pintura... Pero parecía encantado.
Por fin, Nick miró su Rolex de oro y se incorporó.
-Desgraciadamente, tengo que irme.
-¿Vas a venir otro día? -preguntó Jerry.
-Sí, desde luego que sí -contestó él-. Vamos a volver a vernos muy pronto.
El corazón de ___________ empezó a latir a toda velocidad.
-Nick...
-A las ocho en punto -la interrumpió él-. Mi chófer vendrá a buscarte. Y entonces hablaremos.
CAPITULO 9
___________ se detuvo un momento en la puerta de la suite para tranquilizarse. ¿Seguiría tan enfadado como cuando se fue de su casa?
Fuera como fuera, sabía que no iba a ser una reunión fácil. Y no estaba preparada para eso. Durante los últimos siete años se había convencido a sí misma de que si hubiera conseguido hablar con Nick para decirle que estaba embarazada, él habría rechazado la idea de ser padre.Nicholas Jonas era un hombre que no podía mantener una relación durante más de un mes, ¿cómo iba a ser capaz de comprometerse con un niño para toda la vida?
Pero aquel día, al verlo con Jerry, se había preguntado lo que llevaba siete años preguntándose: ¿había hecho mal al no insistir en hablar con él?
Desde luego, Nick no había parecido horrorizado ante la idea de que Jerry fuera su hijo. Sorprendido, sí.
Furioso también. Pero no horrorizado, todo lo contrario.
Y ahora tendría que darle una explicación.
Uno de los guardaespaldas la acompañó al salón, pero desapareció de inmediato, dejándola a solas con Nick, que estaba de espaldas a la ventana
Esperándola.
-Hola.
-No quiero hablar de nada hasta que hayamos resuelto el asunto del chantajista. Evidentemente hay alguien amenazando la vida de mi hijo. Quiero esa carta, __________.
Ella la sacó del bolso.
-No tengo ni idea de quién puede haberla enviado...
-De eso me encargo yo -la interrumpió él, sacando el móvil del bolsillo. Unos segundos después, su jefe de seguridad entraba en la suite.
Hablaron brevemente en portugués y el hombre salió de la habitación con la carta en la mano. Pero antes se detuvo un momento para sonreírle, como intentando tranquilizarla.
-¿No va a preguntarme nada?
-Eso es cosa suya. Ronaldo es el mejor en su trabajo y si tiene que hacerte alguna pregunta, lo hará. Por el momento, Jerry tendrá una persona de seguridad a su lado las veinticuatro horas del día.
-¿Crees que está en peligro? -preguntó ella, asustada.
-Es mi hijo y eso es suficiente para que esté en peligro. Estará bajo vigilancia hasta que pueda llevármelo a Brasil.
Aquélla fue la gota que colmó el vaso. ¿Llevarse a su hijo? ________- no lo permitiría nunca.
-¡No vas a llevarte a mi hijo a Brasil! Sé que estás enfadado, pero...
-Nuestro hijo, ___________. Estamos hablando de nuestro hijo.
-Eso es lo que intenté decirte cuando me quedé embarazada. Y hace dos semanas volví a intentarlo otra vez, pero tú no me creíste -replicó ella.
-Estoy esperando una explicación, pero no sé por qué. Francamente, no entiendo qué explicación podría haber para que me hayas ocultado a mi hijo durante siete años.
-Intenté hablar contigo cuando cortamos, pero no quisiste recibirme siquiera. Y volví a contártelo en tu despacho hace dos semanas...
-Porque necesitabas dinero.
-¿Y no te dije para qué necesitaba el dinero?
-De no haber sido por esa carta, nunca habría sabido que tenía un hijo -respondió él-. No puedo creer que me hayas ocultado algo así.
-Y yo no tengo por qué darte explicaciones. Fui a verte cuando descubrí que estaba embarazada y tú no quisiste saber nada de mí -repicó ___________, furiosa.
-¿Y esto qué es, un castigo? ¿Como di por terminada nuestra relación, tú decidiste esconderme a mi hijo?
-¿Cuántas veces tengo que decir que fui a verte a tu oficina para contártelo? Te acostaste conmigo tranquilamente, pero no te interesaba saber que estaba embarazada. Ahora que lo has conocido, ahora que es un niño de carne y hueso... ahora te interesa, ¿no? Pero entonces me quedé sola, no tenía a nadie que me ayudase y tú ni siquiera te ponías al teléfono.
Nick apartó la mirada.
-No sabía que estuvieras embarazada. Además recuerdo muy bien que usé preservativo...
-¿Y por eso ya no tienes ninguna responsabilidad? Pues siento decirte que los preservativos no son infalibles. Descubrí que estaba embarazada un día después de irme de tu casa.
-¿Seguías en Río de Janeiro cuando descubriste que estabas embarazada?
-Sí. Por eso te llamé a la oficina. No sé cuántas veces te llamé, pero tú no estabas nunca, nunca me devolviste los mensajes. Estabas muy ocupado saliendo de fiesta con otras mujeres.
-Podrías habérmelo dicho por escrito... era tu responsabilidad hacérmelo saber.
-Y era tu responsabilidad hablar conmigo para ver qué me pasaba, por qué te llamaba insistentemente, ¿no te parece? -replicó ella-. Pero era imposible localizarte. ¡Es más fácil conseguir una audiencia con la reina que hablar contigo!
-No digas tonterías.
-No estoy diciendo tonterías. Eres totalmente inaccesible para el público y tú deberías saberlo porque eres tú quien ha decidido que sea así.
-Pero tú no eras cualquiera. Teníamos una relación...
-Y una vez que la relación terminó no pude hablar contigo, como le pasa a todo el mundo. Incluso fui a la oficina, pero no pude pasar de la recepción.
-Evidentemente, no lo intentaste de verdad.
___________ levantó una ceja.
-¿Perdona? Te llamé por teléfono, fui a verte a la oficina... ¿qué más podía hacer? Tu respuesta cuando supiste que estaba en la oficina fue enviarme al chófer para que me llevase al aeropuerto. Creo que eso lo deja todo claro, ¿no?
Él se quedó callado un momento.
-Pensé que querías hablar de... nosotros.
Bueno espero qe les haya gustado :) Comenten & Gracias por ser tan pacientes n.n Las amoo <3

Domingo 19 de Septiembre de 2010
Capitulos!! :D I Love U
A la mañana siguiente, ___________ comprobó que llevaba el billete y el pasaporte en el bolso. Había una maleta sobre la cama. La había encontrado en el armario y como, evidentemente, era para ella, igual que la ropa, decidió que podía llevarse sus vestidos favoritos. Además, seguramente ninguna de las novias de
Nick se pondría un vestido más de dos veces, pensó, burlona.
La noche anterior habían cenado en la terraza y Nick había hecho un esfuerzo que casi podría considerarse heroico para hablar de sí mismo. De hecho, no había dejado de hablar y si no la hubiera emocionado casi se habría reído. Para él era horriblemente difícil discutir algo remotamente personal, pero al menos lo había intentado, compartiendo con ella cosas de su infancia y datos de su empresa.
La cuestión era por qué estaba intentándolo. Pero ___________ sabía la respuesta. Quería que se quedase porque deseaba seguir acostándose con ella y pensaba que la forma de convencerla era abriéndose un poco.
Pero, por supuesto, ella no había cambiado de opinión. Necesitaba volver a Londres para ver la carita de su hijo.
En ese momento Nick salió de la ducha, recién afeitado y con el pelo mojado. Aunque apenas habían dormido, parecía completamente descansado... y más atractivo que ningún otro hombre.
_______________ lo miró, sabiendo que sería la última vez.
-¿Por qué estás haciendo la maleta?
-Porque vuelvo a casa. Supongo que tu piloto me llevará al aeropuerto.
-Supones mal -contestó él-. No te vas a casa. Pensé que habíamos llegado a un acuerdo.
-¿Qué acuerdo?
-¿No hemos estado toda la noche haciendo el amor?
-Sí, pero...
-¿Y no ha sido la experiencia más alucinante de tu vida?
-Sí, claro que sí. Pero tengo que irme.
-¿Por qué?
-Porque tengo una casa en Londres. Y un hijo.
-Tu casa está aquí, conmigo.
______________ lo miró, asombrada.
-¿Quieres que viva contigo?
-Por supuesto. El sexo entre nosotros es increíble. Tendría que estar loco para dejarte ir. Así que te quedas. Como mi amante. Hasta que decidamos que nos hemos cansado el uno del otro.
La esperanza de _______________ se desintegró, destrozada por su total falta de sensibilidad.
-¿Tu amante? -repitió-. ¿Estamos en la Edad Media?
-Amante, novia... Elige el nombre que quieras.
-¿Qué tal *******? -replicó ella-. Porque eso es lo que sería si me quedase con un hombre como tú.
¿Cómo podía haber pensado que a Nick le importaba? ¿Cómo podía seguir siendo tan ingenua?
Nick Jonas no era capaz de sentir nada por nadie.
-Me parece que no me entiendes. Estoy diciendo que vengas a vivir conmigo de forma permanente... o hasta que nos cansemos el uno del otro.
-Te había entendido perfectamente. Sexo hasta que te aburras -suspiró -------------------. Muy conveniente para ti, precario para mí. Así que no, gracias.
-¿No, gracias? ¿Te das cuenta de que yo no le he hecho esa oferta a ninguna mujer en toda mi vida? Tendré que ir a la oficina, por supuesto, pero te aseguro que pasaremos mucho tiempo juntos A partir de ahora, tendré motivos para dejar de trabajar antes de la hora normal.
Ella lo miró, perpleja.
-No entiendes nada, ¿verdad? No es un ningún halago que un hombre te quiera sólo por el sexo.
-Si quieres fingir que el sexo no ha sido increíble, estás engañándote otra vez. Pensé que habíamos pasado esa página.
-No hay nada malo en el sexo, pero hay otras cosas igualmente importantes en la vida. Y de ésas tú no sabes nada.
-¿Qué otras cosas?
-Compartir tu vida con alguien, hacer las cosas juntos... pero tú de eso no tienes ni idea porque sigues viviendo en la Edad de Piedra. Para ti, el sitio de una mujer está en la cama, preferiblemente desnuda. ¿Verdad, Nick?
-Por favor...
-¿Te das cuenta de que nunca hemos salido a ningún sitio? Nunca. ¿Para qué me has comprado todos estos vestidos si no tenía que vestirme para ir a ninguna parte?
-Porque me gusta quitártelos y porque no puedo verte desnuda sin desear hacerte el amor -admitió él con su característica y cruda franqueza.
-¡Otra vez con el sexo! ¿Te das cuenta de que no hemos salido de la isla?
-No había razón para marcharse. Todo lo que necesitamos está aquí.
-Todo lo que tú necesitas está aquí. ¡Porque lo único que tú necesitas es una cama! O, en su defecto, un ascensor.
-Te estás poniendo nerviosa...
-¡Claro que me estoy poniendo nerviosa! Lo creas o no, me gusta sentir cosas. Sentir es lo que nos hace humanos. Deberías probarlo alguna vez, a lo mejor te gusta.
Nick apretó los dientes.
-No puedo hablar contigo cuando te pones así.
-No puedes hablar conmigo esté como esté, Nick. Intentas hacerlo, pero te cuesta tanto, te resulta tan difícil que es patético. Me tratas como si fuera una periodista, dándome datos... cosas que suenan bien. Pero sigo sin saber quién eres en realidad.
-¿Has estado en mi cama durante dos semanas y no sabes quién soy?
.........................(tn) sacudió la cabeza, incrédula.
No lo entendía y no lo entendería nunca. Y cuanto antes dejase de intentar hacerlo entender, mejor para los dos.
Eran tan diferentes que daba risa.
-Las dos semanas han terminado -le recordó, cerrando la maleta-. Tú no entiendes el significado de la palabra compromiso, pero yo sí. Esta tarde sale un vuelo para Londres y te agradecería que le pidieras a tu piloto que me lleve al aeropuerto. Me voy a casa con mi hijo... el hijo en el que tú sigues sin creer.
Nick la miró, perplejo, su expresión la de un hombre intentando comprender lo incomprensible. Luego dijo algo en portugués y salió de la habitación sin mirar atrás.
Agotada, ---------------------- se dejó caer sobre la cama. Le pesaba el corazón pero...
¿Qué esperaba, que le suplicase? ¿Que, de repente, él cambiase de parecer y vivieran felices para siempre?
Si era así, estaba perdiendo la cabeza.
Las dos semanas habían terminado y Nick no cambiaría nunca. Y tampoco ella. La verdad era que la atracción que sentía por aquel hombre era tan poderosa que la cegaba.
Nick Jonas no era la clase de hombre con el que ella querría mantener una relación. Con él nunca compartiría nada más que la cama y eso no era suficiente. Nunca lo sería.
Había hecho lo que tenía que hacer. Su hijo estaba a salvo y era hora de seguir adelante con su vida.
Hora de volver a casa.
Llegó la hora del almuerzo y ni rastro de Nick. ____________miró su reloj, nerviosa, temiendo perder el vuelo. A media tarde estaba segura de que iba a perderlo. No había ni rastro del helicóptero y ni rastro de Nick.
Lo único que podía hacer era ir nadando o poner el dedo para ver si algún barco la llevaba a Río, pensó, irónica.
Cansada y furiosa con Nick por sabotear sus planes, estaba a punto de llamar por teléfono a una compañía de helicópteros-taxi cuando por fin oyó el ruido de las aspas.
No llegaría a tiempo, pero al menos estaría en el aeropuerto. Y seguramente habría algún otro vuelo para
Londres esa noche.
Deseando dejar la isla lo antes posible, ____________ tomó la maleta y atravesó los jardines en dirección al helipuerto, preguntándose si Nick iba a molestarse en decirle adiós.
El sol de la tarde era abrasador y, después de intercambiar unas palabras con el piloto, subió al helicóptero para protegerse del calor.
Un segundo después, Nick se reunía con ella. Ya no llevaba pantalones de sport o bañador, sino un traje de chaqueta italiano que le quedaba a la perfección.
«Una relación sentimental está basada en algo más que el sexo», se recordó a sí misma, mirando en dirección contraria para romper el hechizo sensual de su presencia.
Él intercambió unas palabras con su guardaespaldas y se sentó a su lado.
No pensaría ir con ella al aeropuerto...
______________ lo miró, sorprendida.
-¿Qué haces?
-Explorar el significado de la palabra compromiso -la informó él-. Mostrarte que puedo ser flexible si hace falta. Tú no quieres quedarte aquí, así que iré contigo.
¿Nick flexible?
Era tan flexible como una barra de hierro. Pero, por otro lado, estaba sentado a su lado en el helicóptero, de modo que...
-¿Lo dices en serio? ¿Vas a venir conmigo a Londres?
-Tengo negocios en todas partes y Londres no es una excepción. Y desde hace unas horas siento un deseo increíble de pasarme por esa oficina.
-Pues lamento decírtelo, pero hemos perdido el vuelo.
-El vuelo saldrá cuando yo diga. No vamos a perder el avión, no te preocupes.
-Sale a las... -___________ miró su reloj- dentro de diez minutos. No creo que tú puedas hacer esperar a una línea comercial.
-Pero es que no vamos en un vuelo de una línea comercial, iremos en mi jet privado.
¿Su jet privado?
-¿Tienes tu propio avión?
-Por supuesto. Tengo oficinas por todo el mundo y a menudo tengo que acudir a reuniones de un día para otro. ¿Cómo crees que viajo, en una alfombra mágica?
-Pues mira, no lo había pensado. Pero creí que viajarías como todo el mundo.
-Yo no soy todo el mundo. Dos semanas desnuda en mi cama deberían haberte convencido de eso -sonrió Nick.
Vividas, eróticas imágenes aparecieron en su cabeza y __________ tuvo que hacer un esfuerzo para no echarle los brazos al cuello.
«Es una adicción», se recordó a sí misma. «Y nadie se cura de una adicción si sigue tomando la sustancia adictiva».
-Nick... acordamos que serían dos semanas y las dos semanas ya han pasado.
-Pero las dos siguientes semanas están a punto de empezar.
-¿Es que desconoces el significado de la palabra «no»? -repicó ella, exasperada.
Nick se encogió de hombros.
-No se me da bien el «no» ni el «quizá» -admitió, sin el menor recato-. Pero estoy trabajando en «compromiso» y «conversación», así que, ¿quién sabe?
__________ no sabía si reír o llorar. Y, por mucho que supiera que la presencia de Nick en Londres sería una complicación, le emocionaba saber que había cambiado sus planes por ella. Iba a Londres para estar a su lado.
Desesperada, intentó contener esa absurda emoción. No debía creer que Nick estaba dispuesto a mantener una relación como haría un hombre normal porque él no era un hombre normal. Era Nicholas Jonas y no cambiaría nunca.
En el aeropuerto, una azafata los acompañó hasta la zona VIP y a ___________ le costó mostrarse fría e indiferente cuando los recibieron en el avión como si fueran miembros de la realeza.
Una vez dentro, admiró el lujoso interior, asombrada.
-Es más grande que una casa. Y más cómodo.
-Viajo mucho, de modo que la comodidad es esencial. Hay un cuarto de baño, una sala de reuniones, un pequeño cine y un dormitorio enorme -sonrió Nick .
El brillo de sus ojos indicaba que pensaba usar el dormitorio esa misma noche, pero ___________ apartó la mirada.
-Veo que eres más rico de lo que yo pensaba.
-Pues sí, soy enorme, indecentemente rico -le aseguró él-. Por eso me pediste cinco millones de dólares para... tus gastos. Siéntate. Nos hemos perdido el almuerzo y estoy muerto de hambre.
___________ se dejó caer sobre un sofá de piel color crema, preguntándose cómo sería tener tanto dinero.
No tener que preocuparse nunca por el futuro.
Una azafata les sirvió la cena y luego, discretamente, se alejó hacia otra zona del avión.
-No sabía que tuvieras una oficina en Londres -murmuró ______________, tomando un sorbo de champán.
-Tengo oficinas en la mayoría de las ciudades del mundo. Pero no sabía que estuvieras interesada en mis negocios.
-Porque nunca hablamos de ello -le recordó ella.
-¿Quieres que pasemos la noche hablando de inversiones?
-No particularmente. ¿Qué vas a hacer en Londres?
Él levantó una ceja, irónico.
-Si tienes que hacer esa pregunta es que no he dejado claro el objeto de mi visita.
-¿De verdad vas a Londres sólo para estar conmigo?
-Por lo visto, tú querías un cambio de escenario, así que...
-No puedo creer que hayas cambiado tus planes por mí.
No quería, pero una pequeña luz de esperanza se había encendido en su interior.
¿Cruzaría el océano sólo por la satisfacción de volver a acostarse con ella? ¿O había algo más en aquella relación?
-El sexo entre nosotros es asombroso, meu amorzinho. Y en las relaciones debe haber cierto compromiso. Hoy por ti, mañana por mí. Tú me has enseñado eso.
La esperanza desapareció.
-O sea que vas a cambiar de país para seguir acostándote conmigo.
-Si lo que quieres es discutir, te advierto que hay suficientes turbulencias fuera del avión como para crearlas dentro -suspiró él, estirando perezosamente las piernas-. Yo nunca he cambiado mis planes por una mujer, así que tómatelo como un halago.
__________ se mordió los labios, aunque le habría gustado darle una charla sobre el verdadero compromiso. Pero no tenía sentido discutir. ¿Para qué? Él no cambiaría nunca y cuanto antes lo aceptase, mejor.
-Pues no creo que podamos pasar mucho tiempo juntos. Yo tengo cosas que hacer.
Y un hijo al que atender. Un hijo en cuya existencia Nick no creía siquiera.
-Ya me imagino.
-Al contrario que tú, yo no tengo servicio en casa. He estado fuera dos semanas, así que tengo muchísimo trabajo.
-En la suite del hotel hay personal de servicio y una oficina si la necesitas -sonrió él.
-No la necesito, trabajo en mi casa. Además, llevo fuera dos semanas, tengo gente a la que ver...
-Pero supongo que tendrás las noches libres.
Debería decirle que no. Debería decirle que su relación había terminado.
-Posiblemente -murmuró, dejando el tenedor sobre la mesa. Se le había cerrado el estómago-.
Podemos cenar juntos.
Cuando Jerry estuviera en la cama.
¿Qué había de malo en eso?, se preguntó a sí misma. Estaba locamente enamorada de Nick. ¿Qué podía perder por pasar unos días con él?
Aterrizaron en Londres a las ocho de la mañana, a tiempo para quedar atrapados en el típico atasco matutino. Y Nick tuvo tiempo para preguntarse qué estaba haciendo allí.
Nunca en su vida había cambiado sus planes por una mujer y mucho menos la había seguido hasta el otro lado del mundo. El hecho de estar en Londres, una ciudad que no entraba en sus planes inmediatos, lo hacía sentir incómodo.
Y si necesitaba confirmación de que estaba actuando de una forma desconocida, sólo tenía que mirar el rostro de _____________.
Era difícil decir quién de los dos estaba más sorprendido. Evidentemente, ella se preguntaba qué estaba pasando y era lógico. Nick seguía diciéndose a sí mismo que era sólo una cuestión sexual y, desde luego, la noche que habían pasado en el avión era prueba de ello. El hecho de que nunca hubiera hecho aquello por otra mujer era algo en lo que prefería no pensar.
-No te he preguntado dónde vives.
-Compré un apartamento con tu dinero, ya te lo he dicho. Si me dejas en tu oficina tomaré el metro y nos veremos en tu hotel por la noche.
Nick la miró, pensativo. ¿Iba a encontrarse con su amante?
-Muy bien.
Por la expresión satisfecha de __________, decidió que no estaba equivocado.
Le había asegurado que no había ningún otro hombre en su vida, pero las pruebas parecían demostrar lo contrario.
Había empezado a llover cuando llegaron a las oficinas de Inversiones Jonas, situadas en Canary Wharf
junto a muchos otros bancos mercantiles.
-Mi chófer te llevará a casa -le informó, inclinándose para darle un beso en los labios-. Pediré la cena para las ocho.
Y después de eso, pensaba hacer que ____________ se olvidase de cualquier otro hombre. Nunca había encontrado competencia y estaba convencido de que no sería un problema en aquel caso.
Después de darle instrucciones al chófer, Nick salió del coche, pensando en el jaleo que iba a armar e
ntrando en una oficina que no estaba preparada para su llegada.
Rodeado de miembros de su equipo de seguridad, que habían ido en un coche detrás de él, entró en el edificio intentando pensar cómo iba a justificar su inesperada visita al asombrado equipo.
____________ pasó el día arreglando papeles, hablando con Jason y mirando el reloj, esperando la hora de ir a buscar a su hijo.
Cuando la pequeña figura apareció en la puerta del colegio, le sorprendió más que nunca el enorme parecido con su padre. Tenía el mismo pelo negro, los mismos ojos oscuros. Quizá porque había pasado dos semanas con Nick, el parecido le resultaba más notable, pensó, mientras lo apretaba contra su corazón. Lo había echado tanto de menos...
Charlaron sin parar mientras volvían a casa y siguieron charlando mientras hacía un té. Estaba fregando las tazas cuando sonó el timbre.
-¡Voy yo! -dijo Jason, sonriendo-. Vosotros dos tenéis muchas cosas de qué hablar.
Salió de la cocina, pero volvió enseguida. Y la sonrisa había desaparecido.
-¿Quién...? -_____________ no terminó la frase al ver la alta y poderosas figura de Nick en el pasillo.
¿Qué estaba haciendo allí?
-Nick... habíamos quedado en el hotel a las ocho.
-Terminé en la oficina antes de lo que esperaba y decidí darte una sorpresa.
-Pero si no sabías mi dirección...
-El chófer sí -dijo él, mirando al niño. Su fría expresión se convirtió en una de total perplejidad-. Meu Deus... no puede ser.
-¿Qué es lo que no puede ser? Te lo he dicho mil veces -replicó ___________.
-Pero tú sabías que no te creía...
-Deberíamos salir para hablar de esto.
Por un momento, él no respondió. Parecía haber perdido el habla.
-¿Por qué? -preguntó, sin dejar de mirar al niño-. ¿Cómo es posible que descubra esto ahora, después de siete años?
_____________ contuvo el aliento. Estaba a punto de abrazar a su hijo para que no se asustara. Pero el niño no parecía asustado. Todo lo contrario, parecía fascinado.
-Te pareces a mí.
Nick respiró profundamente.
-Sí.
___________ cerró los ojos, preguntándose por qué su hijo no había nacido con el pelo rojo como ella.
Pero no era así. El parecido entre Nick y Jerry era tan grande que no podía tener duda alguna.
Por primera vez desde que conoció a Nick Jonas todas las emociones estaban impresas en su rostro y la visión de un hombre tan particular revelándose completamente la apenó.
___________ contuvo el aliento, rezando para que no dijera nada que pudiese herir a su hijo.
No lo hizo.
En lugar de eso, se puso en cuclillas para mirarlo a los ojos.
-Me llamo Nick.
-Pareces enfadado. ¿Por qué estás enfadado?
-No estoy enfadado. Es que... no esperaba conocerte.
-Yo me llamo Jerry.
Nick cerró los ojos un momento.
-Es un nombre muy original.
Mira, es ésta. Ésa es la montaña de Corcovado... y la estatua del Cristo Redento -Jerry lo pronunciaba perfectamente-. ¿A qué es bonito? Un día voy a ir allí. Pero está muy lejos y no tenemos dinero todavía.
Estamos ahorrando.
Nick se quedó en silencio, mirando a ____________ con una expresión que heló la sangre en sus venas.
Ella no se movió, paralizada, asustada de esa furia. Nunca lo había visto así.
-Nick...
-Delante del niño no -la interrumpió él, volviéndose hacia Jerry-. Es una ciudad preciosa -dijo entonces, acariciando su pelo-. Esos dibujos de la pared, ¿lo has hecho tú?
-Sí, voy a ser pintor -contesto el niño-. Ése es mi favorito, mira.
-Ya veo. Es muy bueno -dijo Nick con voz ronca.
______________ tuvo que tragar saliva. Había intentado decirle que estaba embarazada, había intentado hablar con él siete años antes, pero Nick no quiso verla. Dejó bien claro que su relación había terminado, que no quería saber nada de ella. Como habría hecho su padre.
-Puedes quedártelo si quieres -dijo Jerry.
-Gracias, me gustaría mucho -contestó Nick, con voz ronca.
Cuando el niño quitó la chincheta para darle el dibujo, él se puso en cuclillas de nuevo y empezó a hacerle preguntas y a contestar a las suyas. _________ observaba la escena, incrédula.
Las quiero demaciado
Comentar es agradecer
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Capitulos para las mejores lectoras del mundo!!♥
Ningún hombre podía acelerar su corazón como lo hacía él. Poco después, el chófer abrió la puerta de la limusina y _______ salió, suspirando. Subieron a un ascensor privado y, cuando se cerraron las puertas, tuvo que hacer un esfuerzo para respirar con normalidad. Pero cuando levantó la cabeza, comprobó que él la estaba mirando fijamente...
Entonces, sin decir una palabra, Nick la empujó contra la pared del ascensor y empezó a besarla apasionadamente. Y ella, sin poder evitarlo, le devolvió el beso, sus lenguas mezclándose, su desesperación pareja a la de Nick.
Enredó los brazos alrededor de su cuello y metió los dedos en su pelo mientras él la besaba, explorándola y seduciéndola hasta hacerla temblar de deseo. Respondía a sus besos con un deseo animal, sin control.
Sin dejar de mirarla a los ojos, Nick levantó su falda y tirando de ella, la apretó contra su palpitante erección. __________- no podía resistirse y olvidó todas sus resoluciones, olvidó todas las promesas que se había hecho a sí misma, perdida en la pasión animal que despertaba aquel hombre.
En lugar de apartarse, tiró de su camisa para sacarla del pantalón y metió las manos por debajo. Necesitaba tocar la piel masculina, el vello de su torso... y al hacerlo dejó escapar un gemido de placer.
Le había dado la espalda a su propia sexualidad durante tanto tiempo que no podía seguir haciéndolo. Colocándose entre sus piernas, Nick le arrancó las bragas de un tirón y la levantó, aplastando su espalda contra la pared del ascensor, mientras ella enredaba las piernas en su cintura.
Luego alargó una mano para pulsar un botón del ascensor, sin dejar de mirarla, de besarla, de apretarse contra ella.
-Nick, por favor... -murmuró _______ sobre su boca, mientras movía las caderas para sentir su miembro.
Él metió la mano entre sus piernas y empezó a acariciarla...
El orgasmo fue inmediato, pero él no dejaba de besarla, de introducir los dedos con tanta experiencia que los espasmos no parecían terminar nunca.
Cuando acabaron, apoyó la cabeza sobre su hombro, sin respiración, con el corazón en la garganta.
¿Qué había hecho? Y en un sitio público, además. -Meu Deus... -como si él pensara lo mismo la dejó en el suelo-.
Cuando estoy contigo no me conozco a mí mismo. Estaba despeinado y su voz sonaba más ronca de lo habitual mientras se metía la camisa en el pantalón.
___________ hacía lo mismo, mirando al suelo absolutamente atónita por lo que había pasado.
Había vuelto a hacerlo.
Durante los últimos siete años no había tenido ningún problema para resistirse a los hombres.
Y no por falta de oportunidades. De hecho, estaba tan poco interesada en los hombres que pensó que su relación con Nick había matado algo dentro de ella. Pero cinco segundos en un ascensor con Nicholas Jonas, y, de nuevo, perdía la cabeza como una cría irresponsable.
Con él se portaba de una forma animal, sin lógica, ni razón.
La atracción física que había entre ellos era tan poderosa que no valían de nada las lecciones que había aprendido.
Tan poderosa que la hacía olvidar cualquier otra consideración. Como el hecho de que estaban en un ascensor.
-Alguien podría haber entrado...
-Y se habrían quedado de piedra -dijo él, como si no tuviera la menor importancia. -Puede que tú estés acostumbrado a hacerlo en público, pero yo no.
-Como siempre, me culpas a mí, pero tú lo deseabas tanto como yo, meu amorzinho -murmuró Nick, inclinándose para tomar algo del suelo-. Creo que esto es tuyo. _________ miró las bragas rotas, atónita.
¿Cómo podía...? Pero Nick ya estaba pulsando el botón del ascensor, como si no hubiera pasado nada. Furiosa con él por no darle más tiempo para arreglarse, tuvo que guardar las bragas en el bolso.
Cuando Nick salió del ascensor, estuvo a punto de volver a pulsar el botón y alejarse de su vida para siempre. ¿Cómo podía mostrarse tan indiferente? Como si lo que acababa de pasar fuera algo que hiciera todos los días. Quizá era así, pensó.
Las mujeres se volvían locas con Nick Jonas.
Estaba segura de que habría muchas a las que no le importaría nada mantener relaciones sexuales con él en un ascensor si tuvieran oportunidad. Pero no podía marcharse.
Había hecho un trato con él y la vida de su hijo dependía de ello. ___________ vio el servicio de señoras y entró para arreglarse un poco. Cuando salió, vio a Nick hablando con su ayudante personal, la mujer que le había ofrecido un vaso de agua. Tenía unas facciones tan exóticas como las de su jefe, pero unos veinte años más.
Y, desde luego, era una persona mucho más amable. -Bueno, como siempre, tienes a todo el mundo esperando -estaba diciendo en ese momento.
-¿Todo está arreglado?
-Sólo tienes que comprobar estas cifras y firmar aquí.
Del resto puedo encargarme yo. Hablaré con Milán para cambiar la reunión y Phil volverá de Nueva York el miércoles. Todo está solucionado
. -¿El helicóptero? -El piloto está esperando.
Avergonzada y convencida de que, a pesar de sus esfuerzos, debía notársele en la cara lo que había pasado, __________se quedó en el pasillo, preguntándose cómo Nick podía pasar de amante a hombre de negocios sin transición alguna.
No había ni rastro de la abrumadora pasión que los había vuelto locos a los dos unos segundos antes. En su lugar estaba la frialdad de siempre.
Sexo y negocios, las dos únicas cosas que le interesaban. Claramente, su encuentro en el ascensor no lo había afectado en absoluto. Y eso la deprimió más de lo que querría admitir. Incluso en el dormitorio su relación era desigual. Ella estaba dispuesta a hacer lo que fuera para que la tocase mientras él podía marcharse después de uno de sus encuentros como si no hubiera pasado nada.
Y _________ tuvo la horrible sensación de que podía haber sido cualquier otra mujer en el ascensor. En cambio, ella seguía temblando...
-Como vai você? ¿Cómo está? -_______ levantó la mirada al oír la voz de la secretaria.
-Bien, gracias.
-Soy María. Siento que tenga que esperar, pero no sabíamos que el señor Jonas estaría fuera dos semanas. Sólo tiene que firmar unos papeles y luego podrán marcharse para pasarlo bien. ¿Pasarlo bien?
___________ miró a la secretaria con consternación, sin saber cómo responder. ¿Qué sabría María sobre su relación con Nick? Hablaba como si se fueran de vacaciones...
-Bueno, ya está. Podemos irnos -dijo él entonces, tomándola del brazo para llevarla a través de unas puertas de cristal que daban directamente a la terraza y al helipuerto de la compañía.
El piloto y otro hombre que debía ser un guardaespaldas se pusieron alerta al ver a Nick. -No hace falta que tires de mí -murmuró ________.
-Tengo prisa.
O eso o volvemos al ascensor. Tú eliges.
-Te comportas como un neandertal. ¿No has oído hablar del feminismo y de la igualdad de oportunidades?
-Tendrás igualdad de oportunidades en mi cama, no te preocupes -le aseguró él.
-Esto es increíble. No entiendo cómo una mujer quiere trabajar para ti. -Pues hay muchas. María, por ejemplo.
-Sí, ya lo he visto. Y no es como yo esperaba -murmuró ________, sin pensar. Nick levantó una ceja, mientras la ayudaba a subir al helicóptero.
-¿Qué esperabas? -No sé, alguien más joven, más... llamativa.
Tú eres adicto a las mujeres guapas, ¿no? -El secreto del éxito en los negocios es tener clara la descripción del trabajo y luego elegir a la persona adecuada. Los atributos necesarios para una ayudante personal no son los que busco en el dormitorio.
Nunca confundo una cosa con otra y nunca mezclo los negocios con el placer.
-¿Y si quisieras tener una relación con alguien que trabaja para ti? -Entones la despediría y me acostaría con ella. Pero no sé por qué te interesa eso. Tú no trabajas para mí, así que no hay barreras para nuestra relación.
-Aparte de que no podamos aguantarnos el uno al otro.
-Recuerda lo que ha pasado en el ascensor. Y si eso no refresca tu memoria, recuerda por qué no llevas ropa interior.
-No he podido ponérmelas porque están destrozadas -dijo ________, sin mirarlo.
-Mejor, a mí no me gusta perder el tiempo.
¿Para qué voy a quitártelas dos veces? -¿No estás interesado en nada que no sea el sexo? ¿No quieres saber nada de mí? -Sé que me excitas más que ninguna otra mujer -respondió él-.
¿Qué más tengo que saber? ____________ lo miró, fascinada y asombrada por su falta de sentimientos. Era un hombre que no necesitaba nada, a nadie. Nick era invulnerable, nada lo tocaba, nada lo emocionaba...
Y, de repente, sintió pena por el.
Luego pensó en Jerry y sintió una oleada de amor maternal tan profunda, tan fuerte que casi la ahogaba.
-No puedo hacer esto, Nick -murmuró, quitándose el cinturón-.
Tengo que volver a casa. Tengo que estar con mi hijo.
Nunca le he dejado solo y ahora está en peligro...
-Déjate de teatros, meu amorzinho.
El dinero está en la cuenta, el trato está cerrado.
-Pero, ¿y si no es suficiente? Los criminales de esa calaña a veces piden más...
-Creo que tu pequeño criminal tardará algún tiempo en gastarse cinco millones de dólares -replicó él, irónico.
-Estás cometiendo un terrible error, Nick. -Yo no cometo errores.
Tomo decisiones y siempre son las adecuadas. Mi decisión es darte el dinero que me has pedido y ahora tú tienes que cumplir tu parte del trato. No quiero oír hablar de ese niño inventado, ni de unos chantajistas que te han pedido cinco millones de dólares.
________ no sabía qué hacer. El helicóptero empezaba a levantarse del suelo y era cierto que el dinero ya estaba en la cuenta...
A su hijo no le pasaría nada, se dijo a sí misma. El niño adoraba a Jason y Jason lo adoraba a él. Su amigo no dejaría que le pasara nada. Era ella quien iba a sufrir por no estar con hijo.
Dos semanas. Sólo dos semanas y su vida volvería a ser como antes. Ni chantajistas, ni miedos, ni Nick... ¿Tan difícil iba a ser? ¿Qué le estaba pidiendo? Sexo sin amor.
Podía hacerlo. Se tumbaría en la cama y lo dejaría hacer sin sentir nada. No suplicaría, no gemiría de placer.
No le daría nada. Y cuando por fin Nick se aburriera de ella, regresaría a Londres y jamás volvería a pensar en Nicholas Jonas.
CAPITULO 5
El helicóptero apenas había tocado tierra cuando Nick saltó del asiento. Si se había dado cuenta de las miradas que el piloto y su escolta intercambiaban no lo demostró mientras caminaba hacia la villa con _________ de la mano.
Para ser un hombre que se enorgullecía de su autodisciplina y autocontrol, estaba sufriendo porque en aquel preciso instante no sentía que controlase nada. Sólo una vez en su vida recordaba haber actuado de una forma tan insensata, tan impulsiva... siete años antes, con ________.
Se sentía frustrado, exasperado y más que enfadado por su propio comportamiento. No era sólo el incidente del ascensor, pensaba mientras atravesaba los paradisíacos jardines de la finca. ¿Qué probaba eso más que era un hombre de sangre caliente?
Podría haberlo olvidado si la experiencia lo hubiera dejado saciado, pero era el caso. Como un alcohólico que hubiera caído en la trampa de tomar una última copa, saborear lo prohibido lo había dejado ansiando más.
Fuera donde fuera. Y eso era lo que lo hacía sentir incómodo. Él nunca perdía el control.
De hecho, se enorgullecía de mantener el control cuando los demás estaban a punto de perder la cabeza. Se enorgullecía de ser racional cuando lo otros eran emocionales. Y, aunque las mujeres jugaban un papel importante en su vida, una mujer jamás había comprometido su trabajo. Hasta aquel momento.
Desde que __________ volvió a entrar en su vida, lo único que le importaba era llevarla a la cama y mantenerla allí hasta que estuviera saciado del todo, hasta que pudiera pensar otra vez con claridad.
Su comportamiento desde que ________ apareció en su oficina era tan inusual que no le sorprendía nada que el piloto y el guardaespaldas intercambiasen miraditas de sorpresa. Incluso María, que lo conocía mejor que nadie, se había mostrado perpleja cuando le dijo que anulase todas las reuniones hasta nueva orden.
De hecho, estaba seguro de que en aquel momento la mayoría de sus empleados estarían haciendo cábalas sobre la transformación repentina del jefe. Porque él se estaba haciendo las mismas preguntas.
Y eso le ocurría con _______________, que estaba intentando exigirle una compensación económica por una supuesta paternidad siete años después de que se hubieran separado.
A pesar de todo, había decidido dedicar las siguientes dos semanas a aburrirse de _______ de una vez por todas. Quizá así podría volver a concentrarse en su trabajo.
Y para eso necesitaba intimidad y una cama enorme, ambas cosas disponibles en la isla. Era el único sitio en el mundo en el que no lo molestaba nadie.
El único sitio donde la prensa y el público no podían meter las narices. El único sitio donde podía concentrarse en __________. Y, a juzgar por el episodio del ascensor, necesitaba seriamente estar a solas con ella.
_________ miraba con anhelo la piscina de aguas cristalinas, pero nICK no aminoró el paso mientras se dirigía al dormitorio que ella conocía tan bien.
Tenía el pulso acelerado y la boca seca. Durante el tiempo que habían pasado en la isla, apenas había salido de esa habitación y volver allí le recordaba lo desinhibida que había sido con Nick siete años antes.
Le habría gustado clavar los pies en el suelo, pero él tiraba de su mano sin mirarla siquiera, como un hombre con una misión.
Además, ¿para qué discutir? Había aceptado el acuerdo. Por la suma de cinco millones de dólares y para proteger a su hijo, había aceptado acostarse con él durante dos semanas. Lo único que deseaba era que esas dos semanas pasaran lo antes posible. Quería estar con su hijo. Lo echaba muchísimo de menos.
Y tenía miedo. Miedo de convertirse en la mujer a la que Nick había seducido siete años atrás.
Cuando lo conoció era modelo. Nunca llegaba tarde a una sesión y jamás había llegado tarde a una cita, pero cuando conoció a Nick todo eso cambió. Una mirada de esos ojos oscuros y _________ no podía ver nada que no fuera él.
Había dejado su trabajo, había olvidado sus responsabilidades y dejó de importarle todo lo demás. Estaba tan borracha de amor que no vio que para él la relación sólo era sexo. Incluso cuando la dejaba para irse con otras mujeres no quiso aceptar que su relación no tenía futuro.
Sólo cuando descubrió que estaba embarazada, cuando se volvió hacia él en busca de ayuda y Nick la rechazó, por fin aceptó que todo había terminado.
Y allí estaba de nuevo, a punto de volver a entrar en el dormitorio de Nick Jonas.
A punto de arriesgarlo todo.
La última vez le había hecho tanto daño con su cruel indiferencia que tardó años en volver a juntar las piezas de su vida, pero lo había hecho y se sentía
orgullosa de sí misma, de su hijo, de su pequeño negocio.
Orgullosa de su vida. Había hecho todo lo posible para proteger esa vida. Pero no era como la última vez, se recordó a sí misma.
La última vez era una cría ingenua, locamente enamorada. Ahora, a pesar de la poderosa atracción sexual, no iba a dejarse engañar. No tenía intención de cometer el mismo error dos veces en su vida.
Sabía que a Nick no le importaba nadie y que nunca cambiaría. Le había demostrado una y otra vez que podía disfrutar del sexo sin emoción, ¿por qué no podía ella hacer lo mismo? En muchos sentidos, Nick era el hombre perfecto para eso.
Viviría aquellas dos semanas con la misma frialdad que él, pensó mientras entraban en el dormitorio, cuyas puertas daban directamente a la piscina. Delante de ella estaba la enorme cama que recordaba tan bien...
Con sábanas de algodón egipcio, miraba la piscina y el mar, pero ________recordó que la última vez que estuvo allí no se fijó ni en lo uno ni en lo otro. Cuando estaba con Nick, no existía nada más que él.
Pero ya no. Aquella vez iba a disfrutar de la piscina y de la playa y de todo lo que aquella isla pudiera ofrecerle. Disfrutaría del sexo durante dos semanas, como habían acordado, pero aquella vez sería diferente.
Disfrutaría de su cuerpo de la manera más superficial posible. No iba a enamorarse de Nick y no iba a creer que pudiera enamorarse de ella.
De esa forma, podría marcharse de allí con el corazón intacto. Si él podía hacerlo, ella también y para demostrarlo se volvió hacia Nick con una sonrisa en los labios.
-Bueno... parece que tenemos todo lo que necesitamos -dijo, señalando la cama-.
¿Quieres que empecemos ya?
¿No era eso lo que quería?
-El sarcasmo no te pega. Tú no eres así.
-Tú no tienes ni idea de cómo soy, Nick-replicó ella-.
Además, tú mismo dijiste que no has pagado cinco millones de dólares para charlar.
¿Para qué perder el tiempo? Vio un brillo de incredulidad en sus ojos oscuros y le dieron ganas de reír. Nick esperaba que protestase, que tartamudeara.
Quería dominarla como lo había hecho antes. Pero aquella vez no iba a ser así. Aquella vez era ella quien tenía el control.
En lugar de luchar contra las olas nadaría con ellas. Lo había sorprendido y eso le gustaba.
-Voy a darme una ducha rápida. Nos vemos en la cama dentro de cinco minutos.
Lo estaba haciendo muy bien, pensó mientras se quitaba la ropa. Aunque ella no había elegido la situación, no había razón para que Nick diera las órdenes.
El agua estaba a una temperatura perfecta y cerró los ojos, canturreando y disfrutando de aquella sensación de poder...
-No sabía que supieras cantar. _______ abrió los ojos, sorprendida. Nick estaba a unos centímetros de ella, gloriosamente desnudo y totalmente excitado, su cuerpo tan cerca de la perfección masculina como era posible.
-Debo felicitarte. Ducharnos juntos es una idea estupenda, meu amorzinho.
Recordando la promesa que se había hecho a sí misma de no parecer una damisela asustada, _______ contuvo el deseo de aplastarse contra la pared.
-No hace falta que me sigas -dijo con frialdad, apartando la mirada de aquel torso de pectorales marcados y suave vello oscuro. No se atrevía a mirar más abajo. Aunque había visto todo lo que tenía que ver cuando abrió los ojos-.
Tenemos un contrato y pienso cumplirlo. No te preocupes, no voy a escaparme.
-Ya lo sé, no podrías escapar de la isla aunque quisieras -sonrió Nick-.
¿Por qué iba a preocuparme cuando sé que no puedes decir que no? ___________ apretó los dientes, intentando ignorar los espasmos de excitación que sentía por dentro.
-Necesitas una isla privada para acomodar tu ego.
Nick sonrió mientras tiraba de su brazo con el gesto de un hombre de las cavernas. -
Me gusta que finjas resistirte.
Así, tu rendición será más satisfactoria. Eres un reto y a mí me encantan los retos
. -Lo que estás diciendo es que no aceptas un no por respuesta.
-Quizá no hablo bien tu idioma. -Lo hablas perfectamente -contestó _________, intentando controlar el calor que despertaba el roce del duro muslo masculino en sus piernas desnudas-.
Pero tienes que salirte siempre con la tuya. -¿Y qué hay de malo en eso?
Especialmente, cuando los dos queremos lo mismo. El corazón de__________ latía con tal fuerza que casi no podía respirar y cuando él empezó a enjabonarle la espalda tuvo que contener un gemido.
-Tienes un cuerpo precioso.
Ella cerró los ojos mientras enjabonaba su pelo, dándole un suave masaje en el cuero cabelludo. Siempre había sido así. Nick sabía cómo tocarla, cómo hacer que se derritiera. Cómo hacer que perdiera la cabeza.
Siguió lavándola, deteniéndose en ciertos sitios el tiempo suficiente como para excitarla para luego concentrar su atención en otro punto.
Hasta que el deseo de explorarlo de la misma forma fue irresistible. Incapaz de esperar más, ________ alargó una mano para tocar su torso y más abajo, siguiendo la línea de vello oscuro que se perdía bajo el ombligo.
Pero él la tomó por las muñecas, negándole la satisfacción de tocarlo.
___________ intentó soltarse, pero no podía. Nick bajó la cabeza para buscar sus labios, pero se negaba a besarla apropiadamente.
Empezó a lamer la comisura de sus labios, a mordisquear su labio inferior, a besarla en el cuello... hasta que ___________ se apretó contra él, incapaz de pensar en nada que no fuera Nick y el placer que podía darle. Nick cerró el grifo de la ducha y, sin que ella protestara, la envolvió en una toalla.
Después, la tomó en brazos como si no pesara nada. Una vez en la cama, apartó la toalla de un tirón y se colocó sobre ella con un brillo de masculino orgullo en sus ojos negros.
____________ pasó una mano por su espalda mientras intentaba colocarse bajo su miembro erguido, pero él se apartó.
-Tú estás tocándome... ¿por qué no puedo tocarte yo? -Aún no -contestó Nick, sujetando sus manos y poniéndolas sobre su cabeza. Entonces empezó a besarla de una forma tan ardiente, tan sexual que la habitación pareció dar vueltas.
Exploraba su boca con tal sabiduría erótica que __________ se sentía como drogada; tanto que no se dio cuenta de que había atado sus manos al cabecero de la cama hasta que intentó tocarlo.
-¿Qué haces? -Ahora te tengo exactamente donde quiero, meu amorzinho.
Eso la alarmó. ___________ intentó soltar sus manos, pero él eligió ese momento para pasar la lengua por uno de sus pezones y... sin poder evitarlo dejó escapar un gemido de placer. Iba a insistir en que la soltara, pero Nick se metió el pezón en la boca y empezó a chupar con fuerza.
__________ estaba ardiendo, pero él no parecía tener prisa. Cuando creyó que no podría soportarlo más, Nick empezó a besar su estómago, sus muslos...
-Suéltame, por favor... -Aún no. Aún tienes demasiadas inhibiciones.
Piensas demasiado. Quiero mostrarte lo que puedes sentir, pero estás a salvo, meu amorzinho. Sé que para ti va a ser una tortura, pero serás incapaz de resistirte.
La incredulidad se mezclaba con un perverso placer cuando Nick metió la cabeza entre sus piernas.
Percatándose de lo que iba a hacer, intentó cerrarlas, pero él las abrió con la mano, riendo.
Nunca se había sentido tan expuesta, tan vulnerable, y sus mejillas ardieron bajo el calor de su mirada.
Entonces sintió que deslizaba los dedos en su interior, abriéndola para dejar paso a su lengua...
____________ intentó liberarse, pero sus manos estaban atadas y no tenía forma de protegerse. Sin embargo, el deseo de protegerse desapareció enseguida porque lo que le estaba haciendo era tan delicioso, tan salvaje, que pensó que iba a perder el sentido. El sensual ataque con los dedos y la lengua la hizo sentir un orgasmo tan intenso que gritó de placer.
La sensación siguió y siguió, sus dedos y su boca testigos del caos sensual que estaba creando por todo su cuerpo. Era tan fuerte que perdió el contacto con la realidad, con todo, controlada enteramente por las eróticas sensaciones que provocaba aquel hombre.
Por fin los espasmos cesaron y Nick se colocó a su lado, acariciando su pelo.
Agotada, ____________ observó su sonrisa de triunfo mientras desenganchaba el pañuelo de seda con que había atado sus manos para someterla a sus caprichos y lo pasaba por uno de sus pezones.
-Ahora puedes tocarme -dijo en voz baja. Y ____________ deseó tener fuerzas para borrar esa sonrisa de una bofetada.
Desgraciadamente, estaba sufriendo tal sobrecarga sensual que no podía pensar en nada más que en su deseo por él. De modo que agarró su impresionante miembro con un gemido de femenina admiración.
Con un gruñido de aprobación, él la tomó por las caderas para colocarla donde quería y la penetró con fuerza. Para ___________ era tan increíble tenerlo dentro otra vez que dejó escapar un sollozo de alivio.
Envolviendo las piernas en su cintura, movió las caderas instintivamente mientras él murmuraba algo sobre su boca antes de empezar a moverse con un ritmo pagano, primitivo, fuera de control.
__________ le clavaba las uñas en la espalda y Nick clavaba los dedos en sus muslos, besándola con fuerza, conectándolos de todas las formas posibles hasta que la inevitable explosión la envolvió de nuevo, dejando el tiempo suspendido.
Como a lo lejos, lo oyó gemir roncamente y supo que su orgasmo había apresurado el de Nick.
Sintió la fuerza líquida de su escape, sintió que empujaba con más fuerza durante unos segundos, sintió el vello masculino rozando sus delicados pechos mientras él se quedaba sin aliento...
Unos segundos después abrió los ojos y vio un hombro masculino cubierto de sudor, sintió el peso de su cuerpo.
Y entonces Nick se dio la vuelta, llevándola con él.
-Ha sido asombroso -murmuró-. Eres tan salvaje en mi cama... Y no intentes fingir que no te ha gustado.
Estás loca por mí y tengo heridas de guerra en la espalda que lo demuestran.
Ese recordatorio de su desinhibición la horrorizó y se apartó a toda prisa, percatándose de que, de nuevo,nick era quien controlaba la situación.
Y, a juzgar por su sonrisa satisfecha, lo sabía.
Para no abrazarlo, _____----------_ saltó de la cama.
-Bueno, he pensado que cinco millones de dólares exigían una representación especial -replicó, fingiendo indiferencia, mientras se dirigía al baño.
Pero cuando cerró la puerta, enterró la cara entre las manos. Recordaba sus palabras mientras la desataba:
«Ahora puedes tocarme».
Siempre era él quien daba las órdenes y ella, como siempre, era incapaz de decir que no.
De hecho, lo único que le importaba cuando estaba en su cama era darle placer.Nick había orquestado cada segundo de esa seducción sin permitirle a ella ese privilegio. Y, aunque claramente había disfrutado del encuentro, en ningún momento se había mostrado consumido de deseo.
Al contrario que ella. La verdad era que en el dormitorio Nicholas Jonas siempre daba las órdenes.
Y su habilidad en ese departamento era tal que podía convertirla en un amasijo tembloroso en apenas unos segundos. Y se odiaba a sí misma por no poder resistirlo.
¿Qué le estaba pasando? En los últimos siete años había criado a un niño, había levantado un negocio propio...
Se consideraba una mujer independiente e inteligente. Se sentía orgullosa de sí misma.
Pero en la cama de Nick esa mujer desaparecía y, en su lugar, estaba la chica desesperada de amor que había sido a los dieciocho años. Dos semanas, se recordó a sí misma mientras se echaba agua fría en la cara.
Sólo tenía que aguantar dos semanas y luego podría volver a su casa, con su hijo.
Y entonces podría dejar a Nick Jonas atrás, en el pasado para siempre, donde debía estar.
Tumbada frente a la piscina dos semanas después, __________ decidió que había sufrido un absoluto cambio de personalidad. En lugar de ser una mujer independiente, ahora se sentía como una esclava sexual, dispuesta a obedecer las órdenes de su amo.
Nick sólo tenía que mirarla y ella caía en sus brazos con un entusiasmo tan predecible como humillante.
A pesar de la sensual adicción, secretamente se sentía avergonzada de sí misma. Y no sabía qué era peor: saber que había vuelto a ser la niña de dieciocho años que hacía todo lo que Nick quería o que estuviese disfrutando tanto.
Si no fuera porque echaba mucho de menos a Jerry, habría sido completamente feliz.
Aunque Nick le había asegurado que el dinero había sido transferido a la cuenta y, según Jason, todo estaba bien, no podía dejar de preocuparse.
Daba igual que llamara a su hijo todos los días una o dos veces cuando Nick estaba haciendo algo.
Daba igual que Jerry pareciese contento.
Lo echaba de menos.
Desesperadamente.
Y quería volver a casa.
Pero tenía que dar por terminado su acuerdo con Nick quien, por el momento, había hecho una buena inversión. Porque apenas salían de la cama.
Quizá era la isla, se decía. Era imposible dejar de recordar cómo había sido entonces. Nada más llegar allí volvió a ser la __________de los dieciocho años...
-Estás soñando otra vez -Nick salió de la piscina de un salto y se apartó el pelo de la cara-. Pero no hay necesidad de soñar cuando se tiene el objeto soñado a mano. Si quieres volver al dormitorio, meu amorzinho, sólo tienes que decirlo.
La arrogante suposición de que estaba pensando en él debería haber hecho que quisiera abofetearlo, pero ________ no dijo nada porque era verdad. Soñaba con él.
Y eso era lo más terrible de todo, pensó, mientras alargaba la mano para tomar su copa. Aparte de su hijo, no había nadie en el mundo con quien quisiera estar además de Nick y se odiaba a sí misma por ello.
Sería diferente si la relación fuera de igual a igual, pero no era así.
Siempre era él quien ejercía el control. Él decidía cuándo comían, cuándo dormían, cuándo hacían el amor. Incluso cómo hacían el amor. Cualquier intento por su parte de tomar una decisión era descartado.
-Llevas aquí casi una hora -dijo él entonces acercándose con una toalla al cuello, el agua cayendo por su espectacular torso-. Vuelve dentro antes de que te quemes.
CAPITULO 6
Ella abrió la boca para decir que haría lo que le diese la gana, pero entonces pensó que así podría llamar a Jerry.
Podría llamarlo delante de Nick, pero como él no había mencionado el asunto desde que llegaron a la isla, le pareció más sensato no hablar del tema.
Pero, de repente, echaba tanto de menos a su hijo que el dolor era casi físico.
Tenía que oír su voz.
-Tienes razón, no quiero quemarme.
Voy a tumbarme un rato. La verdad es que estoy cansada.
Era cierto.
Al contrario que Nick, que parecía poseer una energía sobrenatural, para ella era imposible soportar las noches en vela sin echar una cabezadita de vez en cuando.
Una vez en el dormitorio sacó el móvil del bolso y, mirando por encima del hombro, marcó el número de su casa.
-¿Jerry?
-Hola, mamá. ¡Tienes que comprarme un pez!
___________ sonrió. Sonaba tan normal. Y tan parecido a su padre. Siempre dando órdenes.
-¿Eh? ¿Un pez?
-Uno como el que me han dado en el colegio. Es más bonito...
___________ sonrió. Para su hijo, todo era bonito.
CAPITULO 7
-¿Por qué dejaste tu trabajo de modelo?
Estaban cenando en la terraza. El sol poniéndose en el horizonte, las velas alrededor de la piscina, el olor de las flores exóticas... no podía ser más romántico. Era un escenario de seducción, pero Nick ya la había seducido. Más veces de las que ella podía recordar.
Entonces, ¿por qué había flores en la mesa?
¿Por qué el mantel de hilo y las copas del más fino cristal?
¿Y por qué se había puesto unos pantalones y una camisa de seda cuando había estado en bañador durante dos semanas?
Si no fuera Nick Jonas el que estaba sentado frente a ella, habría pensado que se estaba poniendo romántico.
Pero Nick no buscaba romanticismo. El buscaba sexo. Buscaba dominar y ordenar.
Entonces, ¿qué estaba haciendo?
¿Y por qué, de repente, quería saberlo todo sobre ella?
Desde que llegaron a la terraza se había mostrado solícito y le había hecho tantas preguntas sobre su vida que --------------- se sintió como una candidata en una entrevista de trabajo. Especialmente porque no podía relajarse. Tenía miedo de revelar demasiado.
De modo que se concentró en la cena, preguntándose qué habría despertado ese repentino interés por mantener una conversación. ¿Habría adivinado que escondía algo? ¿La habría oído hablando por teléfono?
-En realidad, dejaron de llamarme... cuando empecé a faltar a mis sesiones de fotos porque estaba contigo en la cama. En la agencia se enfadaron mucho y decidieron que no volviera a trabajar más.
-Dame el nombre de esa agencia -dijo Nick.
-¿Qué? ¿Qué vas a hacer, cerrarla? -bromeó ------------------------.
-Es posible.
-No hace falta. En realidad, no me gustaba demasiado ser modelo. No me gustaban las fiestas, las drogas...
-Sé que eras muy ingenua cuando te conocí. ¿Por qué si no estarías paseando por una playa de Río de Janeiro sola, de noche? Cuando te vi no podía creerlo. Con el pelo al viento parecías una virgen dispuesta al sacrificio.
-Las otras chicas me convencieron para que fuese a una fiesta, pero yo quería volver al hotel y no encontraba ningún taxi.
-Hacía mucho tiempo que yo no tenía que pelearme con nadie -sonrió él.
-Sí, la verdad es que fue impresionante -murmuró -------------------, preguntándose si fue en aquel momento, al ver a Nick enfrentándose con seis matones, cuando se enamoró de él.
Pero incluso con un esmoquin, Nick Jonas parecía un hombre capaz de cuidar de sí mismo. Y no sería sincera si no admitiese que aquella demostración de valor y fuerza física no había sido uno de los elementos que la atrajeron de él. Hasta ese momento, nadie la había defendido.
Aunque cuando vio a Nick peleando con aquellos matones, se preguntó si no sería más peligroso que ellos.
-¿Dónde aprendiste a pelear así?
-No te entiendo.
-La noche que me rescataste en aquella playa te peleaste con seis hombres. ¿Dónde aprendiste a hacer eso?
-Soy un hombre. Pelear es algo instintivo.
-No lo creo -contestó -------------------. Eran seis hombres y tú luchaste contra ellos como... no sé, como si fuera algo que estuvieras acostumbrado a hacer.
El apartó la mirada.
-Esas cosas se aprenden en la calle. Yo aprendí mucho y pronto.
-¿Por qué? No todo el mundo necesita aprender a defenderse. Yo no lo hice.
-Claro, porque tú te criaste en un pueblecito inglés donde todo el mundo conocía a sus vecinos -sonrió Nick.
Quizá era eso lo que la fascinaba, que fuera un hombre lleno de contradicciones. Por un lado, un multimillonario que se movía en los círculos sociales más sofisticados, por otro un hombre primitivo salvaje.
Una de las razones por las que era tan irresistible para las mujeres.
-Supongo que tú no te criaste en un barrio de clase media. ¿Naciste en Río de Janeiro?
-Sí. Soy carioca de los pies a la cabeza.
-¿Y cómo llegaste a ser multimillonario?
-Con motivación y trabajo duro. Si uno quiere algo de verdad, puede conseguirlo. Es cuestión de planear
cada movimiento cuidadosamente y no dejar que nada se ponga en tu camino.
-Que uno quiera algo no significa que pueda tomarlo así, sin más.
-¿Por qué no?
-Porque hay que tener en consideración a los demás.
-Yo no pienso así. Yo creo que confiar en la gente es de tontos. Uno debe decidir lo que quiere en la vida e ir por ello. Y cuando lo tienes no puedes dejar que te lo arrebaten.
Lo decía con tal pasión que _______________ contuvo el aliento. Quien hablaba era el verdadero Nick, ése que jamás se mostraba ante los demás.
-¿Es eso lo que pasó? ¿Alguien te arrebató algo?
Nick se echo hacia atrás.
-¿Por qué las mujeres siempre están buscando el lado dramático de las cosas? El carácter de la gente se forma dependiendo de lo que haya ocurrido en su vida. Yo no soy diferente.
-Pero tú alejas a todo el mundo, no dejas que nadie se acerque a ti.
-Soy un hombre, meu amorzinho, y como a casi todos los hombres, me gusta cazar solo. Y no me gusta que otro hombre cace en mi territorio -sonrió Nick-. El amigo del que hablabas antes...
-¿Sí?
-¿Llevas mucho tiempo saliendo con él?
-No salimos juntos.
-Ah, ya me imaginaba. Si salieras con él no habrías pasado dos semanas en la cama de otro hombre. ¿O es que no lo sabe?
-Sólo es un amigo.
-¿Un buen amigo?
-El mejor -contestó ____________-. Ha estado a mi lado siempre.
-Supongo que habrá hecho algo más que estar a tu lado -dijo él entonces, irónico.
-No todo el mundo es como tú, Nick. Algunas personas tienen relaciones normales -exclamó
______________, levantándose-. Y las relaciones son algo más que sexo. Pero tú eres un tarado
emocional, de modo que no puedes entenderlo.
-¿Qué te pasa? -Nick se levantó también, su metro noventa empequeñeciéndola-. Yo no soy un tarado emocional.
-Entonces háblame de ti mismo. Cuéntame algo. Cualquier cosa.
-¿Por qué? ¿Cambiaría algo entre nosotros si te digo que nací en un barrio de favelas, que éramos tan pobres que la comida era un lujo? ¿Cambiaría algo entre nosotros si te digo que mis padres trabajaban como animales? ¿Cambiaría algo saber que consiguieron salir de los suburbios de Río, pero luego lo perdieron todo y tuvieron que volver al mismo sitio?
-No sé si cambiaría algo, pero la gente cuenta sus cosas...
Y ahora que sabes de dónde vengo, ahora que sabes que tengo emociones como todo el mundo, ¿nuestra relación ha mejorado?
-Es la primera vez que me cuentas algo de ti mismo.
-Pues saborea el momento porque hablar del pasado no es uno de mis pasatiempos favoritos.
-Pensé que esta noche íbamos a hablar, a conocernos mejor.
-Tú me conoces mejor que mucha gente. Dejémoslo así -murmuró él entonces, tomándola en brazos-.
Ya hemos hablado demasiado.
Habían hecho algún progreso, pensó ____________, mientras Nick se quitaba la camisa y la tiraba al suelo. Un progreso pequeño, pero un progreso al fin y al cabo.
Se habían vestido, habían compartido una cena a la luz de las velas. Habían hablado...
Ése fue su último pensamiento coherente porque Nick empezó a desnudarla con despiadada precisión.
_______________ esperó que fuera lo de siempre, pero aquella vez fue diferente. Más suave, más...
¿cariñoso? No quería volver a engañarse a sí misma. No quería pensar, como había pensado siete años antes, que Nick Jonas podía amarla.
Pero era diferente.
En lugar de dominar o ser dominado compartieron caricias y, cuando por fin volvieron en sí después de un orgasmo, él la apretó contra su pecho.
Mientras los deliciosos espasmos terminaban, Nick, exhausto, siguió abrazándola como si temiera que fuera a escaparse.
Lo cual era ridículo, se dijo a sí misma, porque los dos sabían que se iría y los dos sabían que a él le daría igual.
Las dos semanas estaban a punto de terminar.
Pero estaba demasiado cansada como para seguir pensando y en lugar de hacerse preguntas se quedó dormida entre sus brazos.
El día antes de volver a casa, _____________ despertó tarde y encontró la cama vacía.
Pero enseguida vio que las puertas de la terraza estaban abiertas y oyó el familiar sonido de sus brazadas en la piscina.
Evidentemente, había decidido levantarse temprano para hacer ejercicio. Aunque quizá no era tan temprano, pensó, mirando su reloj...
Una hora perfecta para llamar a Londres, se dijo, sacando el móvil del bolso. ______________ habló un momento con Jason y luego le pidió que llamara a su hijo.
Estaba deseando verlo.
-¿Vas a volver a casa pronto, mamá? -de repente parecía más pequeño-. Te echo de menos.
-Llegaré mañana. Y yo también te echo de menos, mi amor.
Entonces oyó un ruido a su espalda y, cuando se volvió, vio a Nick en la puerta, con una toalla envuelta en la cintura. Parecía furioso.
-Tengo que colgar. Nos vemos mañana -se despidió __________________.
Nick dio un paso hacia ella.
-Veo que tu amigo te echa de menos. Pues la próxima vez dile a ese amigo que está cazando en mi territorio.
Ella no entendía por qué estaba tan enfadado.
-Tengo que volver a Londres. Nuestras dos semanas terminan mañana, ¿no te acuerdas? -él la miró como si no entendiera-. Eran dos semanas, Nick -repitió ___________.
Parecía celoso... pero no podía ser. ¿Cómo iba a estar celoso?
-Yo no dije que fueran dos semanas, eso lo dijiste tú.
-Pero...
-Estás deseando volver, ¿no?
-¿Por qué te portas así? No te entiendo. Tú y yo no tenemos una relación.
-Sí tenemos una relación. ¿Qué crees que han sido estas dos semanas?
-Sexo -contestó ella.
-No ha sido sólo eso. Anoche hablamos...
-Yo hablé. Tú me interrogaste.
-Te hablé de mi pasado.
-No, me contaste algo sobre tu pasado y luego te negaste a seguir hablando. Un prisionero bajo tortura revelaría más que tú.
-No estoy acostumbrado a hablar de mí mismo -contestó él-. Pero si eso es lo que quieres, cenaremos en la terraza esta noche y hablaremos un poco más.
______________ lo miró, perpleja.
-Tengo que volver a casa, Nick.
-¿Por qué?
-Porque tengo un hijo de seis años. Un niño al que echo de menos con todo mi corazón. No hemos hablado de eso durante estas dos semanas, pero que no lo hayamos hecho no cambia la realidad. Mi vida está en Londres, con mi hijo. Y vuelvo mañana.
Nick apretó los dientes.
-Tienes un amante en Londres.
-¿Por qué te portas como si estuvieras celoso? Los dos sabíamos que serían sólo dos semanas.
-No estoy celoso -replicó él-. Pero no me gusta compartir. Ya te lo he dicho.
_____________ cerró los ojos, pensando que aunque leyera todos los libros que se habían publicado sobre el asunto, nunca entendería a los hombres.
-Mi vuelo sale mañana por la tarde.
-Cancélalo o lo cancelaré yo por ti.
Había vuelto a hacerlo. Se había entregado a él en cuerpo y alma. Y ahora tendría que encontrar la forma de recuperarse.
Había clínicas para curar la adicción a las drogas o al alcohol. Pero lo que ella necesitaba era una clínica que la curase de su adicción a Nicholas Jonas. De no ser así, pasaría el resto de su vida deseando a un hombre al que no podía tener.
¿Celoso?
Nick cruzaba la piscina de un lado a otro intentando librarse de aquellos incómodos pensamientos. Qué tontería. Él no estaba celoso.
Pero si era sincero consigo mismo, debía reconocer que no sabía qué le pasaba. Nunca había deseado conservar a una mujer a su lado como deseaba conservar a ___________.
Aunque no era una sorpresa, claro. Ella era increíble en la cama. ¿Qué hombre normal no querría retenerla a su lado? No tenía nada que ver con los celos y sí con el sentido común.
De modo que tendría que convencerla para que se quedase más tiempo, así de sencillo.
Que ella quisiera volver a Londres al día siguiente no le preocupaba en absoluto. Sencillamente, la convencería para que se quedase. No podía ser tan difícil para un hombre que negociaba con millones de dólares antes del desayuno. Trataba con duros hombres de negocios todos los días y una mujer como ___________ sería pan comido... aunque tuviera el pelo rojo, mucho carácter y lo que podría llamarse un «desorden conversacional».
Les quedaba más de una noche.
Y empezaría por demostrarle que podía hablar como cualquier hombre cuando era necesario. Y luego la llevaría a la cama.
Cuando salió de la piscina, estaba convencido de que sería ella misma quien llamase para cancelar el vuelo.
Se lo merecen ya qe hace miles♥ qe no subia :DD Comenten Mas adelenate les pondre una nove qe yo estoy escribiendo hah he aprendido mucho y con too los rollos qe hetenido tenia qe sacar el "estres" de alguna forma y he echo demaciado shoot's♥ Ya se los pondre mas adelante!! :DD
Las quiero demaciado♥ xoxo
Lo Siento....
Holaa chicas, bueno como se han fijado no he subido hace demaciado tiempo y es por demaciadas cosas qe me han pasado buenas & malas & malas....
Lo primero tube una gran pelea con mi mejor amiga y estaba muuuy mal, pero lo bueno es qe nos estamos hablando de nuevo, aunqe el problema se produjo por otras personas pero sera...
Segundo un chico se me declaro y ese chico lo encontraba lendoo (pero ya no, me refiero de persona no de fisico) & lo malo es qe no sabia qe este solo estaba jugando con mis sentimientos, pero ya lo he superado....
Como algunas de ustedes saben qe mis padres estan separados desde qe yo tenia unos 2 o 3 años, bueno eso a veces es un "beneficio" & a veces la mayor parte del tiempo es lo peor mi padre tarbaja mucho y me enoje con el porqe no me llamo por mi cumple no llamo en semanas en serio semanas...& cuando me llamo hizo como si no hubiera pasado nada...
Mas encima un amigoo qe es como un hermanito para mi le gusto!! No puedo creerlo es el como mi "bebe"...
Y lo mas peor qe me ha pasado es qe me mi mejor amiga con la qe estaba distanciada me dijo qe la habian diagnosticado Diabetes tipo 1!!! Hace poco lo supe & en verdad estoy muy triste & siento haberlas decepcionadooo Pero estas una de las tantas razones por las qe no podia subirles capitulo
& ahora lo mejor qe ha pasado es qe puede comprar mi entrada para el concierto de mis amores Ahhh!! es lo unico qe puede subirme el animo ahhh! estoy muy feliz por esoooo
Mañanaaa se los prometo qe les subire muchossss capitulos!!
Las quiero demaciado & lo siento muchoooo xoxo
Son las mejores lectoras qe puedo tener :DD























